A Coruña clama por el tren al puerto exterior: la locomotora de Langosteira sigue atascada en Madrid

Xosé Gago / Alberto Mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La familia de punta Langosteira. Trabajadores y directivos de empresas que operan en el puerto exterior posaron este jueves en la dársena. Alejandro Meicide y Raúl Blanes, de Servicios Auxiliares Hércules; Arturo López Quiroga, María Baietti y Xosé Manuel Calviño, de Hormigones Carral; Beatriz Pérez Torres, Jorge Rico y Rubén Cruz, de Pérez Torres Marítima; y Gustavo Morante y Manuel González Cristóbal, de Galigrain.
La familia de punta Langosteira. Trabajadores y directivos de empresas que operan en el puerto exterior posaron este jueves en la dársena. Alejandro Meicide y Raúl Blanes, de Servicios Auxiliares Hércules; Arturo López Quiroga, María Baietti y Xosé Manuel Calviño, de Hormigones Carral; Beatriz Pérez Torres, Jorge Rico y Rubén Cruz, de Pérez Torres Marítima; y Gustavo Morante y Manuel González Cristóbal, de Galigrain. Ángel Manso

El Gobierno no garantiza el tren a los muelles exteriores, que comprometió hace cuatro años, pese a la progresiva llegada de empresas y su aportación a la seguridad

01 mar 2021 . Actualizado a las 13:43 h.

El enorme proyecto del puerto exterior de Langosteira, con una inversión pública y privada de más de mil millones, sus más de 3,3 kilómetros de dique, una superficie de agua abrigada de 2,3 millones de metros cuadrados y capacidad para recibir barcos de más de 300 metros de eslora, retrocedió este martes en el tiempo hasta más allá del 2018. En aquel año, el Gobierno central se comprometió con la Xunta y el Puerto a licitar en un año el enlace ferroviario, y a buscar una salida para la deuda de 300 millones de la Autoridad Portuaria con aportaciones de las Administraciones a cambio de la propiedad de los muelles interiores, garantizando así su titularidad pública.

Pero el martes, los enviados del actual Gobierno pusieron en duda la viabilidad del enlace ferroviario y dejaron en el aire las soluciones para la deuda, hasta el punto de plantear la venta de activos, es decir de los muelles interiores, para conseguir liquidez. Criticaron la caída de tráficos del puerto, pero ese descenso se debió en su mayor parte al fin del tráfico de carbón, derivado de la política de descarbonización impulsada por el Ejecutivo.

De hecho, en el 2018 se había batido la cifra récord de negocio con 31,7 millones, un 46 % más que en el 2009. En el 2018 también se logró el récord histórico de tráfico de mercancías, con 15,7 millones de toneladas frente a los 11,9 del 2009. Es más, tras la caída provocada por el fin del carbón, este enero Langosteira fue el puerto del noroeste que más creció en tráfico de mercancías, con una subida del 11,76 % mientras que la media nacional descendió en más de un 7,72 %.