El pleno aprueba más rebajas fiscales por el covid, pero se quedan en el 50 %

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA

A CORUÑA

CESAR QUIAN

El PP planteó bajadas del 95 % en las tasas de agua potable y saneamiento

05 feb 2021 . Actualizado a las 16:47 h.

El pleno de A Coruña aprobó ayer por una unanimidad nuevas rebajas fiscales para los sectores afectados por la pandemia del coronavirus. Las reducciones serán del 50 % en las tasas del suministro de agua y del saneamiento, y se aplicarán a todos los autónomos, pymes y micropymes que este año tengan que cerrar o vean su actividad limitada por las medidas para combatir la pandemia del coronavirus.

La unanimidad endulzó un debate poco edificante para el gobierno local, blanco de críticas de todos los grupos de la oposición. Por un lado el PP, que vio como los demás partidos dejaban caer su enmienda para aumentar las rebajas hasta el 95 % en ambas tasas. Su portavoz, Rosa Gallego, afeó a los demás grupos de la oposición que el gobierno local les «toma el pelo», ya que la propuesta aprobada venía de un acuerdo entre Marea, BNG y PSOE que era más ambicioso. Al pleno llegó «modificada al estilo Lage», dijo Gallego en referencia al portavoz del grupo socialista.

José Manuel Lage se defendió tirando contra el PP en la diana de la Xunta, a la que acusó de aprobar las medidas restrictivas de la hostelería «sen habilitar medidas paliativas». El portavoz del PSOE insistió en que el Ayuntamiento fue una de las primeras Administraciones en poner en marcha un sistema de ayudas y confirmó que se han dado instrucciones para descontar la tasa de basuras a los negocios afectados por las medidas contra el coronavirus. Junto con las reducciones del 50 %, se estima que el Ayuntamiento ingresará alrededor de 1,5 millones menos.

Pero el gobierno local no solo chocó con el PP, también le apretaron las tuercas por la izquierda. La concejala no adscrita Isabel Faraldo, encuadrada en Podemos, lamentó que las rebajas no se apliquen también a las familias afectadas por la crisis desencadenada por la pandemia.

Francisco Jorquera, portavoz del BNG, señaló que la propuesta del gobierno local «no se axusta á literalidade do acordo do 10 de decembro», como había señalado Rosa Gallego. Pero por caminos diferentes ambos acabaron llegando al voto positivo. Jorquera se mostró comprensivo con la «dificultad» de aplicar el acuerdo inicial, y reclamó que se ampliasen las medidas si las restricciones continuaban. La portavoz de los populares anunció el sí porque «es mejor algo que nada».

En una línea similar se movió la Marea Atlántica. Su portavoz, María García, anunció el voto favorable a pesar de que «faltan unhas cantas cousas» del acuerdo alcanzado el 10 de diciembre. Entre otras que la mesa de diálogo con los sectores afectados por las medidas contra el virus «sexa algo máis que a foto de un día» o «unha nova liña de axudas para os sectores máis afectados».

La ordenanza para el uso del gallego en María Pita avanza con dudas jurídicas

A Coruña es la única de las siete ciudades gallegas que carece de una ordenanza de uso del gallego en su Ayuntamiento. Ayer el texto, impulsado por el PSOE y el BNG, salió adelante con el voto favorable de todos los grupos menos el del PP, que se abstuvo. El voto de los populares se basó en las dudas que tanto la asesoría jurídica como el secretario plantearon sobre su legalidad. Frente a ellos, el gobierno local encargó un informe a la UDC que sí considera viable la norma. Aunque votaron a favor, también Podemos y la Marea plantearon objeciones al documento. La Marea planteó una serie de enmiendas que fueron rechazadas con el apoyo del PSOE. El texto aún debe volver al pleno para la aprobación definitiva.

En Directo. Una sesión de récord marcada por la preocupación económica

Atrapados entre Julio Iglesias y el gobierno de Instagram

Asomaban por el reloj las siete y cuarto, habían pasado nueve horas desde el arranque de la sesión, y Diana Cabanas citó la comedia de culto más acaída en estos casos: El día de la marmota, de Bill Murray. «Me siento atrapada en el pleno», dijo la concejala de Barrios ante las persistentes críticas del PP y las dos horas que le quedaban por delante en el escaño.

Fue la sesión más larga del mandato, pero la mayoría del tiempo se marchó en el debate de las mociones. Como en el mandato anterior, se aprueban por decenas, con la novedad de que ahora se han puesto de moda las enmiendas. Ayer fueron 23. Lo que contribuye a complicar el largo debate de unas iniciativas a las que se dedican horas de trabajo municipal —todos los grupos toman la palabra en todas ellas—, pese a que carecen por completo de valor jurídico.

Pero la realidad se coló a menudo en el salón de plenos, donde se hizo patente la preocupación por la situación económica. De ahí que todos los partidos apretasen al gobierno local para que empiece a negociar el segundo plan de reactivación, los convenios con las entidades del tercer sector y los cambios presupuestarios para hacer obras.

Francisco Jorquera recordó a los socialistas que el 14 de enero ya les reclamaron esos trámites «e despois de tres semanas, como diría Julio Iglesias, la vida sigue igual». No fue su única chanza en una sesión por lo demás casi siempre tediosa. Unas horas más tarde confesó: «Eu de maior quero ser como Feijoo», en referencia a la habilidad del presidente para esquivar las críticas.

Los nacionalistas también mostraron su preocupación por los problemas de conservación de la Fundación Luis Seoane y el Palacio de la Ópera, cuyo futuro es una incógnita. El contrato de gestión está pendiente de renovarse, y la adjudicataria recordó ayer que está la espera de una respuesta a su última propuesta.

Tuvo presión el ejecutivo local por el lado izquierdo, pero también por el del PP, ayer muy combativo. Es un «gobierno de Instagram que se permite dejar sin funciones a una de sus concejalas. Así, ni una mala palabra ni una buena acción», les espetó Roberto García, en referencia al cese de Eva Martínez como concejala de Empleo.