Un hostelero de Oleiros se queda sin ayudas «por un papel del 2017»

Toni Silva OLEIROS / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

Hacienda se las bloquea por un trámite que «nunca» le pidió

05 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

José Antonio Barreiro no para de oír que hay muchas ayudas públicas para hosteleros como él, pero sigue sin llevarse una alegría a la boca. El dueño del Mesón O Patilleiro, de Santa Cruz (Oleiros), sí ha visto cómo otros de su gremio han recibido ayudas de alguna de las Administraciones, pero él, en cambio, ha perdido 300 euros en tramitaciones infructuosas. Hay un porqué y le indigna. «Es por un trámite con Hacienda de hace cuatro años, una gestión que no se hizo, pero que no implica dinero -relata el dueño de O Patilleiro, ubicado en la calle Suárez Picallo, de Santa Cruz-; cuando entonces di de baja a un empleado en la Seguridad Social, parece ser que no se notificó a Hacienda, y ahora me dicen que por eso no me pueden conceder las ayudas». En concreto las de la Xunta, una genérica de 1.200 euros y otra de 1.500 por el cierre de noviembre. Lo dice dentro de su bar, cerrado al público por enésima vez, y donde su perra Lola es la única que le acompaña. «Lo que más me fastidia es que en los años siguientes tramité todo con Hacienda de forma normal, me devolvieron dinero, pero nunca me avisaron de que esa gestión quedaba pendiente». Consultadas por este periódico, fuentes de la Xunta lamentan que algunos empresarios no perciban las ayudas, «pero en casos como este é o Ministerio de Facenda o que nos impide dar as subvencións, confiamos en que arranxen eses trámites para poder cobrar».

Su local, con una barra colonizada por un ejército de botellas, está presidido por el cartel que asegura que allí los domingos se degustan «los mejores callos de Oleiros». Pero nunca unos callos se han caído tantas veces del calendario. La frase que José Antonio dice a continuación la podría pronunciar cualquier hostelero del municipio: «Me cerraron en marzo dos meses y medio, luego en noviembre otro mes menos dos días, y ahora desde mediados de enero hasta sabe Dios cuándo».

Y, en su caso, sin ayudas. Tiene un hijo estudiando en Viveiro un ciclo superior, y no oculta que su hija mayor, profesora en un instituto, le ayuda con esos gastos. «Es que yo ya no puedo, aquí ni el Ayuntamiento te perdona los impuestos como sí hacen en otros sitios», relata este hombre, que cambió de profesión en la crisis del 2008. «Antes era taxista en A Coruña, quién me diera hoy aquel sueldo, que entonces me parecía poco».