La Guardia Civil sospecha que el móvil del crimen de Oza-Cesuras no fue un robo

La víctima murió de un disparo en la nuca en la zona del garaje de la vivienda. Los investigadores tratan de averiguar si existe algún tipo de vínculo entre el supuesto homicida y el entorno de la víctima


A Coruña

Los robos no se cometen así, dice la Guardia Civil. Y en caso de que así lo fuera, sería un «absoluto despropósito». Por muchas razones. La noche no había caído a la hora en la que A.S.P. entró por una ventana en la vivienda de Oza-Cesuras en la que murió una mujer de 33 años. De hecho, vecinos de Porzomillos pudieron ver al hombre desde sus casas salir del lugar del crimen. Aunque se ha visto de todo, quien va a robar, prefiere la penumbra. Luego hay que tener muy en cuenta el perfil del detenido. Tiene 51 años, trabaja de camionero y carece de antecedentes. Otra incongruencia más es que en lugar de entrar en una casa vacía, lo hizo en una con luz, lo que indicaba que alguien había dentro y los ladrones, cuando salen a hacer sus fechorías, no son unos insensatos. Prefieren, por lógica, no encontrarse con el propietario, pues ante la duda de que en el interior se topen con una persona armada, robusta o con un perro de mal genio, optan por domicilios desocupados. Ni escapar sabía, pues se torció un pie, se clavó en la ingle la forja del portalón de la finca y tuvo un ataque de ansiedad que lo llevó a un amago de infarto. Es decir, sería «muy raro», según fuentes de la investigación, que una persona de 51 años, sin biografía penal alguna, con trabajo y familia se convierta de un día para otro en un ladrón y en un homicida.

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La Guardia Civil sospecha que el móvil del crimen de Oza-Cesuras no fue un robo