El Remanso cae para dejar paso a un centro cívico pendiente desde el 2014

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA

A CORUÑA

Eduardo Pérez

Empieza el derribo de la vieja estructura del restaurante de Cuatro Caminos

10 dic 2020 . Actualizado a las 09:34 h.

Tras seis años abandonado, en los que sirvió de alojamiento irregular y fue acumulando residuos, camino de la ruina entre incendios y desprendimientos de la cubierta, el antiguo restaurante Remanso de Cuatro Caminos empezó este miércoles a ser demolido.

El edificio, de titularidad municipal, será reemplazado por un centro juvenil y cívico financiado con dinero de la Unión Europea. Las obras costarán 423.000 euros, de los que el 80 % serán pagados con los fondos Feder de la UE.

El proyecto, que ejecuta la empresa Desarrolla, pondrá fin a la acelerada decadencia que sufría el inmueble, situado en un punto neurálgico de la ciudad.

Tras años de retraso, los trámites se aceleraron en los últimos meses. A principios de septiembre se adjudicó la obra, y la empresa valló el recinto en noviembre, cuando ya se preveía un inicio «inminente» de los trabajos.

La remodelación, que tiene un plazo de ejecución de ocho meses, está pendiente desde octubre del 2014. El PP, por entonces en el gobierno local, proyectó su sustitución por un espacio cívico con usos sociales y culturales. El plan, que preveía una inversión de 1,2 millones de euros, incluía cambios en la plaza José Toubes para dejar más espacio libre en la acera situada delante de la fuente de Cuatro Caminos.

En el 2015, el recién elegido gobierno de la Marea Atlántica rechazó ese proyecto y empezó a proyectar una solución menos ambiciosa con un presupuesto que no llegaría al medio millón de euros. Pero en los cuatro años del mandato no llegó a ponerla en marcha ni a licitar el inicio de los trabajos. El proyecto quedó vinculado a los fondos europeos Eidus que, aunque fueron concedidos en el mandato anterior, están siendo ejecutados en su totalidad por el actual gobierno local.

El nuevo edificio contará con salas multiusos y una cubierta plana con manto vegetal

El proyecto adjudicado por la concejalía de Urbanismo, que dirige Juan Díaz Villoslada, prevé un lavado de cara total al antiguo edificio del Remanso. Durante los trabajos se sustituirá la cubierta de cristal a dos aguas que sobrevolaba el restaurante por una cubierta plana con un manto vegetal de 20 centímetros de espesor. Así se pretende facilitar la integración del edificio en la zona verde de la plaza José Toubes.

La pérgola del antiguo restaurante tendrá más protagonismo, gracias a una serie de piezas de vidrio translúcido que suavizarán la fachada del inmueble.