El banco de alimentos lanza un grito de socorro: «Ya no podemos enviar los 4.200 kilos de alimentos diarios a las instituciones»

Emiliano Mouzo A CORUÑA

A CORUÑA

Las restricciones le obligaron a reinventar los métodos para no perder las donaciones

04 nov 2020 . Actualizado a las 17:02 h.

De los suministros alimenticios del Banco de Alimentos Rías Altas dependen más de veinte instituciones benéficas. Cada día salen de las instalaciones de A Grela y de Meicende 4.200 kilos de alimentos, «y 583.000 al mes», explicó María Capelán, conocida como Mariquiña. Pero las graves consecuencias derivadas de la pandemia, incremento del paro, gente sin cobrar los ERTE... «hicieron que nuestras estanterías estén vacías», anunció Mariquiña.

«Nos vemos obligados a comprar las alimentos más necesarios con el poco dinero que nos queda»

De hecho, ante la falta de donaciones «nos vemos obligados a comprar las alimentos más necesarios con el poco dinero que nos queda de las aportaciones que recibimos durante el confinamiento», explica preocupada Capelán. En estos momentos, el banco de alimentos está desabastecido de galletas, conservas de pescado, garbanzos, alubias, cereales... «y leche tenemos poca y, además, con fecha de caducidad en diciembre, por lo que si no llega quedaremos sin este alimento fundamental», recordó Mariquiña.

La situación es desesperante, y cada día que pasa las instituciones benéficas les piden más productos, «pero tenemos que hacer verdaderas ecuaciones matemáticas para atender sus necesidades, y a veces, muchas, tenemos que, incluso, recortar sus pedidos», subrayó Capelán. Las restricciones para luchar contra la pandemia tampoco son buenas aliadas para rellenar las estanterías del banco de alimentos. La prohibición de concentración de personas «nos prohíbe hacer la recogida de alimentos en todas las grandes áreas comerciales». Pero tanto los directivos y voluntarios del Rías Altas se tuvieron que reinventar, «buscar nuevas fórmulas para minimizar este gravísimo problema de abastecimiento», explicó Mariquiña.