Hellas, la esencia de Grecia a los pies de la Marina

Tamara Rivas Núñez
Tamara rivas A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Conjugando productos importados como el queso feta o las salchichas ahumadas y los frescos de mercados y lonjas locales hace viajar al comensal por la variada gastronomía el país heleno

26 mar 2021 . Actualizado a las 13:17 h.

Por sus venas corre sangre griega y una pasión por la cocina de sus orígenes que traslada a cada uno de los platos que salen de sus fogones. Andrea Vastianou ni se imaginaba cuando llegó hace más de veinte años a A Coruña para trabajar en Inditex que su futuro laboral iba a dar un giro de 180 grados y terminaría regentando Hellas, un restaurante que lleva dieciocho años abierto y que permite al cliente embarcarse en un viaje gastronómico por Grecia. «Hacemos cocina artesana, tradicional y auténticamente griega», explica la propietaria y cocinera. Para lograrlo importa productos como el queso, las salchichas ahumadas o el yogur y los combina con el producto fresco que encuentra en la lonja y los mercados locales. Su buen hacer incluso le ha servido para recibir un certificado de autenticidad de la embajada del país heleno.

La gastronomía de Grecia es esencialmente mediterránea, con influencias orientales, en la que el aceite, el ajo, el orégano y las verduras juegan un papel fundamental. «Quería que la gente supiese que nuestra cocina es más que la musaka, que la cocina del norte es diferente a la de las islas del Peloponeso y que tenemos unas posibilidades culinarias increíbles», reflexiona. La carta se compone por platos de la cocina tradicional, que prepara con todo su cariño siguiendo la recetas que le enseñó su madre. Siempre recurre al producto fresco -no trabaja con precocinados ni colorantes o conservantes- y consigue conjugar a la perfección todos los ingredientes, potenciando sus sabores con el toque exacto de especias. «La gente piensa que nuestra cocina es especiada o picante y no lo es. Hay que darle el punto justo para hacer que los productos sepan a lo que son», reconoce.

Quien visite Hellas no puede dejar de probar la spanakópita, una especie de empanada de hojaldre con espinacas, queso feta, puerro y eneldo que elabora siguiendo la receta de una vecina de su infancia, o la tradicional y sabrosa musaka. El pulpo, cocido al vapor de vino tinto, el tradicional subláki -pan de pita relleno de carne, vegetales y tzatizki- y el café hervido harán viajar hasta Grecia a cualquier paladar.