La Cabaña: Picoteo divertido y productos a la brasa

Tamara Rivas Núñez
Tamara Rivas A CORUÑA

A CORUÑA

El punto fuerte que reside en su parrilla se complementa con otros platos de corte actual que permiten al comensal optar por opciones más ligeras

10 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Reflotar un negocio no siempre es tarea fácil, pero los hermanos Daniel y Ana María Romay Canda han sabido valerse de su experiencia hostelera para reconvertir La Cabaña, un restaurante de los de toda la vida en la zona de Monte Alto, en un local actual, con una carta con platos de aire moderno y en el que la parrilla continúa siendo el punto fuerte de su cocina. «El dueño se jubiló, los hijos no querían continuar y surgió la oportunidad», explica Daniel.

El éxito que cosechan desde su reapertura -se hicieron con las riendas del negocio el pasado mes de octubre- está sustentado por la calidad de la materia prima con la que trabajan, tanto en pescados como en carnes. «Siempre tenemos bacalao y algún pescado del día más como lubina, rodaballo o lenguado. En carnes, lo que más atrae es el chuletón de vaca. Lo marcamos a la parrilla y el cliente lo termina a su gusto en la mesa», comenta. El responsable de que el producto a la brasa llegue en su punto a la mesa es Moisés Garcés, un parrillero venezolano que estudió alta cocina en su país.

La carta de La Cabaña permite salirse de las comidas encorsetadas y optar por un picoteo divertido y sabroso. Destacan las croquetas de cecina, los nachos con guacamole, salsa de queso San Simón y pico de gallo o el lomo de sardina ahumada con tomate pera confitado. Para los que opten por lo clásico, el churrasco, tanto de cerdo como de ternera, acompañado con chorizo criollo siempre es un acierto. Si se quiere cerrar la visita con un toque dulce, el brownie con helado de mandarina resulta una buena elección.