Escalada de tensión por la destrucción de los bancos de percebe a manos de bateeiros de Arousa

Las reservas de la zona de la Torre aparecieron esquilmadas y mariscadores de la cofradía de A Coruña denunciaron amenazas


A Coruña / La Voz

Se rompió el pacto que los últimos años garantizó la paz entre los percebeiros coruñeses y los bateeiros de la ría de Arousa que suben al entorno de la torre de Hércules, O Portiño y la ría de A Coruña a recoger cría de mejillón para sembrar en sus plantas de cultivo.

«Hasta ahora nos habían respetado, pero este año, aprovechando el confinamiento y el parón de actividad, vinieron y en la Torre arrasaron con todo», explica un representante de la cofradía, que ayer denunció amenazas de muerte y detalla el método empleado por los bateeiros, provistos de espátulas de 20 centímetros que arrancan «mexillas, cría de percebe y cualquier organismo vivo que haya. Las piedras están blancas».

Los 44 percebeiros de la agrupación, que invierten en vigilancia 6.000 euros al mes para proteger los bancos de los furtivos, mantienen en veda los campos para garantizar el buen estado de los ecosistemas y, con él, la campaña de verano que, junto con la de Navidad, es su principal sustento. 

En los últimos días, sin embargo, los conflictos se han extendido por todo el litoral, a excepción de A Mariña lucense, donde la Consellería de Pesca no ha autorizado a los bateeiros a extraer mexilla. En la Costa da Morte y en O Morrazo ha habido enfrentamientos y daños en vehículos. «Es un problema de escala económica. Nosotros somos 44 y ellos son 2.000, pero hasta ahora se respetaron nuestras zonas vedadas. La consellería tiene que mediar», explica un percebeiro. 

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Escalada de tensión por la destrucción de los bancos de percebe a manos de bateeiros de Arousa