El confinamiento paraliza la circulación

El tráfico en Alfonso Molina cae al mínimo y se estabiliza en 13.000 vehículos al día, un 77 % menos de lo normal. Los usuarios del transporte urbano bajan un 90 %, hasta 7.900 diarios


A Coruña

Los coruñeses siguen cada vez con más firmeza las limitaciones a la movilidad impuestas por la declaración de alarma del Gobierno por el coronavirus. Eso es lo que se desprende de los datos de tráfico y transporte público, que se han desplomado durante esta semana, la segunda en la que se aplica el confinamiento.

La circulación

Adiós a los coches. Nunca en las últimas décadas se había producido un descenso similar del tráfico en la avenida de Alfonso Molina, el principal acceso a la ciudad. La semana pasada se detectó un derrumbe de la intensidad de la circulación próximo al 65 % en el tramo bajo titularidad municipal, el más cercano al centro. Antes del coronavirus por allí pasaban unos 58.000 vehículos al día, pero la semana pasada apenas se alcanzaron los 18.000 de media. Esa tendencia se acentuó y consolidó en los últimos días. Desde el lunes, la caída de la circulación en la avenida se ha situado en torno al 77 %, y por lo general no se superaron los 13.000 automóviles diarios.

El descenso se ha dejado notar en las calles, en las que se ha reducido el tráfico a la mínima expresión, y los atascos y problemas de aparcamiento han quedado para el recuerdo. La caída es tan marcada que la Policía Local ha destinado las 70 cámaras de tráfico que tiene en la vía pública a vigilar el confinamiento.

La caída progresiva de la circulación en Alfonso Molina ya fue advertida por los técnicos municipales la semana pasada. Todo indica que se ha estabilizado, a la espera de que el Gobierno refuerce ese confinamiento.

Los datos de tráfico certifican que, al igual que la semana pasada, se ha mantenido el éxodo de coches por Alfonso Molina. Los vehículos que circularon a diario en dirección salida siempre fueron más numerosos que los que entraron en la urbe. Pero la diferencia, que la semana pasada llegó a superar los 3.000 automóviles al día, se ha reducido hasta alrededor de 660.

Transporte urbano

Mínimos históricos. También el transporte colectivo ha quedado en punto muerto con la declaración de estado de alarma. De hecho, el impacto es incluso superior que en el tráfico general. El lunes 9 de mayo cogieron el bus 81.897 personas, una cantidad algo inferior a la del mismo día del año pasado, pero que no indicaba el inminente desplome.

 El miércoles día 11, los pasajeros cayeron a 75.819, el jueves bajaron a 66.446, el viernes ya fueron solo 39.717, el sábado descendieron a 9.319 y el domingo, primer día del estado de alarma, se quedaron en 3.790. La vuelta a la actividad laboral el lunes elevó la cifra de pasajeros a 13.042.

Pero la tendencia a la baja se retomó de inmediato y se volvió a tocar fondo el domingo siguiente con 2.278. Como ocurrió con el tráfico rodado, el mantenimiento de la alerta consolidó la tendencia esta semana. El pasado lunes se subieron al bus 9.244 personas, y este jueves, el último día del que hay datos consolidados, solo fueron 7.924. Ese mismo día, hace un año, utilizaron el transporte público 82.290 personas. El descenso es de más del 90 %.

En conjunto, desde el 9 de marzo hasta el jueves el transporte público de A Coruña contabilizó 758.117 viajeros menos que en el mismo período del año pasado.

Vigilancia del 092

Más controles de tráfico. La Policía Local participó ayer en los controles de circulación que las fuerzas de seguridad llevaron a cabo en los principales accesos de la ciudad, con el fin de evitar desplazamientos no justificados en el arranque del fin de semana. Esos dispositivos, similares a los que se desarrollaron en otras grandes capitales españolas el pasado fin de semana, contaron con la colaboración de todas las fuerzas de seguridad con presencia en la ciudad. 

Medios de protección

Máscaras hechas en casa. La Policía Local estrenó ayer unas pantallas de protección que fueron confeccionadas por los propios agentes siguiendo las instrucciones de Mampat, la empresa que le donó al Ayuntamiento material certificado para el montaje de esos dispositivos.

También los Bomberos, Protección Civil, la Policía Nacional, el 061 y la Guardia Civil del centro penitenciario de Teixeiro están utilizando esas protecciones.

Además, también se están distribuyendo a entidades de servicios sociales, como Ingesan, Fepas, Clece, Equipo de Atención Social (EAS), Hábitat, comedor social Novoboandanza, comedor social de Monte Alto, Padre Rubinos, Cáritas, Cocina Económica, Accem, Asociación Renacer, Fundación Amigó, Hogar Boanoite, Semus, Asociación Antonio Noche, Hogar Sor Eusebia, centro Betania y Fundación Hogar Santa Lucía.

La propia alcaldesa, Inés Rey, señaló en el programa Cita en María Pita, de Radio Voz, que A Coruña, como otros muchos municipios, afronta «un problema grande de suministro» de medios sanitarios, y se mostró esperanzada en que las grandes compras de material anunciadas por el Gobierno se materialicen y las dificultades puedan quedar resueltas en próximos días.

Por el momento, anunció la entrega de 300 mascarillas al personal de ayuda a domicilio, aunque subrayó que no son suficientes.

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