María Pita normaliza la relación con Tranvías, que bate récord de viajeros

Los buses contaron más de 23 millones de pasajeros. La nueva aplicación de pago entrará en pruebas estos días


A Coruña

El año pasado se subieron a los autobuses urbanos de A Coruña más de 23 millones de pasajeros. Es una cifra récord desde los años setenta, cuando la generalización del coche sacó a miles de ciudadanos del transporte público. El aumento con respecto al 2018 fue de 1,1 millones de pasajeros, casi un 5,1 %. Más de la mitad de ellos, 636.325, viajaron sin tener que pagar nada por ser menores de 13 años o beneficiarse de los nuevos transbordos.

El incremento de pasajeros, señaló el director de la Compañía de Tranvías, Ignacio Prada, fue paralelo al registrado en el conjunto del país, con algunas variaciones por las circunstancias locales como los festivos de carnaval, o a partir de verano, cuando creció más que la media estatal, por el «billete gratuito para menores de 13 anos al coincidir co período vacacional», dijo Prada.

Más allá de las cifras, que reafirman el crecimiento sostenido del transporte público desde los años ochenta, cuando se unificaron los contratos de la Compañía de Tranvías, la comparecencia de Ignacio Prada con el edil de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, sirvió también para escenificar la normalización de las relaciones entre el Ayuntamiento y una de sus principales concesionarias, la más que centenaria Compañía de Tranvías.

Es la primera vez que un miembro del gobierno local da una rueda de prensa con un responsable de Tranvías desde el 29 de noviembre del 2016, cuando el entonces alcalde, Xulio Ferreiro, anunció que el contrato terminaría al día siguiente, en base a un reglamento europeo.

Un anuncio por sorpresa

El anuncio fue una sorpresa total, incluso para el presidente de la empresa, José Prada, que acompañaba a Ferreiro en la presentación de ocho nuevos autobuses.

Lo imprevisto y la importancia de lo anunciado, baste señalar que la empresa se arriesgaba a perder la concesión justo después de la compra de los citados buses, abrió una grieta entre dos entidades que durante años habían colaborado, y logrado que el transporte público volviese a ganar viajeros tras la irrupción de los automóviles privados.

El anuncio del exalcalde no se concretó. Nunca se llegó a licitar el nuevo concurso. Tranvías defendió que la concesión debía terminar en el 2024, como dice el contrato que firmó con el Ayuntamiento. Pero el gobierno local no dio marcha atrás y el conflicto se judicializó. Sigue pendiente de una resolución definitiva de la Justicia europea, aunque por el momento las resoluciones previas han dado la razón a Tranvías.

Pero las dudas sobre el futuro de la concesión, pendiente de una decisión judicial que podría llegar en cualquier momento, se han notado. «No sabemos si debemos preparar el concurso o continuar», señaló ayer Prada. Eso se ha traducido en menos reinversión, y en la paralización de algunas mejoras del servicio.

Otro frente de conflicto

La grieta se ensanchó aún más el año pasado, cuando el Ayuntamiento aprobó una bajada unilateral de las tarifas que Tranvías también llevó a los tribunales.

Ese conflicto también está pendiente de resolución. Pero ni Prada ni Villoslada se pararon ayer en esos enfrentamientos. El director de Tranvías insistió en que la firma tiene «voluntad de entendimiento» y el objetivo de «seguir mejorando el transporte público, eso es lo importante».

Las mejoras previstas

Díaz Villoslada anunció ayer varias de esas mejoras. Además de la puesta en marcha de las nuevas marquesinas inteligentes, en los próximos días se pondrá a prueba con 200 participantes, que podrán apuntarse a través de la web municipal, la nueva aplicación de pago por el móvil. El edil anunció que la aplicación, que el anterior gobierno anunció para el año pasado, pero nunca llegó a ponerla en marcha, supondrá un «cambio sustancial» en el funcionamiento del servicio público. Su uso «no supondrá el pago de ninguna tasa», señaló Villoslada, que también preciso que hay «más de 160.000 tarjetas Millennium activas». La aplicación, que ha sido desarrollada con la colaboración de la UDC, podrá usarse en BiciCoruña y, en el futuro, en otros servicios municipales.

El gobierno local avanza el trámite para que los 1A lleguen todo el año a Santa Cristina

La línea de bus que más creció en número de usuarios durante el año pasado fue la 1A. Registró 1,2 millones de pasajeros extras con respecto al 2018, un 10,6 % más.

La clave de ese incremento está en la su ampliación hasta la zona de Santa Cristina durante los meses de verano, señaló Prada.

Esa ampliación va camino de convertirse en permanente. El edil de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, explicó que ya se está tramitando el expediente en la Xunta, en colaboración con el Concello de Oleiros, para autorizar la extensión permanente.

El edil insistió en la necesidad de conectar con transporte público las zonas de otros municipios que tengan una «trama urbana continua» con la ciudad.

Además, de cara a la reforma del mapa del bus urbano, explicó que se analizará el rendimiento de las líneas en la Mesa da Mobilidade, con el fin de optimizar su funcionamiento, ya que algunas mejoras -como la extensión de la línea hasta la zona hospitalaria- no ha dado los resultados esperados durante el último año.

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