Las últimas horas de Diego Bello

Sus amigos confirman que el joven coruñés «andaba preocupado». Repasamos todas las versiones policiales sobre el caso y las consecuencias que el crimen supuso para la colonia extranjera en la isla de filipina de Sargiao

Diego Bello en la playa de Barrañán
Diego Bello en la playa de Barrañán

A Coruña

A Diego Bello lo mató la policía a balazos cuando entraba en su casa de la isla filipina de Siargao. Cualquier otra razón que no sea un crimen por encargo o en represalia por negarse a pagar un soborno no se la cree nadie. Ni en A Coruña, donde tanta gente lo conocía, ni en el país asiático, donde se estableció hace dos años y medio y empezaba a levantar un pequeño imperio turístico. Según los testimonios de gente de aquí y de allá, La Voz pudo reconstruir su vida y su muerte en aquel Estado gobernado por un sátrapa que se presenta en público con un fusil de asalto colgado del cuello, diciendo cosas como que la policía tiene la orden de disparar sin preguntar y al que la comisión de Derechos Humanos acusa de promover más de 12.000 muertes extrajudiciales.

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