La Marea autorizó facturas irregulares por más de 26 millones el año pasado

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA

A CORUÑA

ANGEL MANSO

Hoy van a pleno recibos por 3,7 millones en nóminas o 48,4 euros por una persiana

05 dic 2019 . Actualizado a las 17:50 h.

Las cifras marean. En el 2018, el Ayuntamiento y el IMCE -la entidad municipal que organiza las fiestas- tramitaron 1.052 facturas irregulares. La mayoría de ellas contaban con informes negativos de la intervención municipal por «omisión en el expediente de requisitos o trámites esenciales», pero el anterior alcalde, Xulio Ferreiro, autorizó que fuesen abonadas. En conjunto, el Ayuntamiento desembolsó de manera alegal 26.598.112 euros.

Las cifras palidecen con respecto al 2014, el último año del mandato anterior a la llegada de la Marea Atlántica al gobierno. En aquel entonces el Ayuntamiento pagó 68 facturas irregulares que sumaron 1,5 millones. Es decir, el número de recibos alegales se ha multiplicado por 15, y el montante pagado por esa vía es ahora 17 veces más elevado.

El incremento no se produjo de golpe. Las cifras de pagos irregulares aumentaron paso a paso durante todo el mandato, sin que el anterior ejecutivo pusiese en marcha medidas efectivas para evitar la escalada. De las 68 facturas y 1,5 millones del 2014 se pasó a 185 recibos y cinco millones en el 2015. El 2016 fue el primer año completo de gobierno de la Marea Atlántica, y los abonos alegales siguieron creciendo a toda velocidad. En aquel año fueron 352 por un valor total de 14,5 millones de euros. En el 2017 se marcó un nuevo hito, con casi 20,8 millones abonados de forma irregular a través de 459 facturas. Parecía un récord, hasta que se alcanzaron los 26,6 millones a través de 1.052 facturas irregulares del año pasado.

El informe del interventor que recoge ese millar y pico de recibos pasará hoy por el pleno del Ayuntamiento, forma parte de la cuenta general del 2018.

Será la guinda en el pastel del imparable ascenso que han experimentado los pagos irregulares en el Ayuntamiento desde hace cuatro años. En suma, desde el 2015 el Ayuntamiento ha aprobado liquidar 2.048 recibos alegales que superaron los 66,8 millones. Baste señalar que el nuevo bloque quirúrgico del Chuac, inaugurado en el 2017, necesitó 14,8 millones de euros; o que la proyectada ampliación de Alfonso Molina apenas supera los 19.

Pero los 26,6 millones en pagos irregulares que se tramitaron durante el 2018 se destinaron a proyectos de mucha menor magnitud. En realidad, con 1.052 facturas de por medio, se pagó de todo. La cantidad más importante, 3.715.779 euros, fueron para pagar las nóminas del personal, concretamente de la Policía Local, a la que el gobierno local anterior, desoyendo al interventor, aplicó una subida retributiva pendiente desde el 2009.

En el millar y pico de facturas restantes hay de todo. Figuran numerosos servicios que se quedaron sin contrato durante el mandato anterior, sin que el ejecutivo local de la Marea renovase las concesiones. El principal es el servicio de recogida de basura, que pasó al Ayuntamiento diez facturas por importes superiores a los 862.000 euros cada una.

Pero también se abonaron de forma irregular servicios de mucho menor calado, como la reparación de una persiana en un centro cívico por 48,4 euros, 25,1 euros por una cinta de balizamiento, o 27,06 que se destinaron a comprar botellas de agua para la concejalía de Culturas.