El tráfico se estabiliza en los accesos, con Alfonso Molina y el vial 18 a la espera de obras

La tercera ronda deja de absorber vehículos y los túneles de la Marina no varían en su intensidad media desde su apertura


A Coruña / La Voz

Una foto fija del tráfico en la ciudad hoy es casi idéntica a la misma instantánea tomada hace un año, y hace dos. Las mediciones de intensidad de circulación realizadas tanto por el Ayuntamiento como por el Ministerio de Fomento reflejan que el número de vehículos que acceden y salen de la urbe por sus accesos se ha estabilizado tras la apertura de la tercera ronda.

Tampoco hay variaciones relevantes desde la apertura de los túneles de la Marina y el Parrote. Según el consistorio, actualmente circulan por la tercera ronda, a la altura del pavo real, 22.952 vehículos diarios, una cifra muy similar a la del año pasado.

En el caso de los túneles de la Marina son 26.534 los coches que lo utilizan, de media, cada día. La cifra es prácticamente idéntica a la registrada en mayo del 2016, poco después de su apertura. Entonces pasaban por allí 24.849 vehículos.

La tercera ronda registra actualmente, en su último tramo -junto al pavo real- 22.952 vehículos al día. Fomento los mide a la altura de Pocomaco, donde fueron 14.399 en el 2017 y 15.311 en el 2018, es decir, apenas hubo variaciones en doce meses.

Alfonso Molina, por su parte, sigue encabezando el ránking de las carreteras más transitadas. Cerró el 2018 con 120.701 vehículos diarios, unos 2.000 menos que el año anterior pero una cifra casi idéntica a la del 2016.

La tercera ronda y los túneles fueron las últimas grandes inversiones llamadas a redistribuir el tráfico en la ciudad. Con la primera de ellas se estimaba que Alfonso Molina podría bajar de los 100.000 coches diarios. Finalmente no ha sido así y sigue soportando una intensidad media muy elevada, al igual que la avenida de A Pasaxe, donde se rozan los 87.000 vehículos cada 24 horas a la altura del puente. 

Actuaciones pendientes

La foto fija del tráfico coruñés evidencia que los problemas de saturación en las principales arterias no se han resuelto. Hay desde hace años proyectos aprobados para mejorar esa situación, pero todos ellos siguen en el cajón sin que ninguna Administración explica el motivo de los retrasos.

El más relevante es la ampliación y reforma de Alfonso Molina, obra que tendría que haberse hecho en paralelo a la circunvalación de Santiago y el puente de Rande, en Vigo. En esos dos últimos casos los trabajos están terminados desde hace tiempo, mientras en A Coruña no comenzaron. Tampoco tiene fecha el vial 18, un enlace que permitiría sacar tráfico de la AP-9 para llevarlo hasta la tercera ronda.

A Coruña tiene la novena vía con más accidentes graves de toda España

En la lista de carreteras urbanas con mayor siniestralidad de España A Coruña figura con una que ocupa en el noveno puesto, Alfonso Molina. Solo Madrid, Barcelona, Alicante, Sevilla y Valencia están por delante en la nómina de las 15 vías más peligrosas.

El dato lo aporta el segundo informe anual sobre siniestralidad grave redactado por la Fundación Línea Directa. La empresa de seguros computa únicamente los accidentes registrados por sus asegurados. El criterio para establecer cuáles son las peores vías de España se basa en el número de siniestros por impacto -no de averías- en los que los coches quedan inutilizados tras el choque y deben ser retirados por una grúa.

Aunque la empresa no aporta el dato exacto de Alfonso Molina, sí establece que las 15 carreteras citadas tienen en común el hecho de que en todas ellas se ha superado el centenar de casos del tipo descrito por la empresa.

Lógicamente, el número final de vehículos inutilizados por impactos es muy superior, pues la firma no computa los de otras aseguradoras.

El punto más peligroso de la avenida coruñesa se sitúa a la altura del Coliseo, con un trenzado complejo a causa, por una parte, de los vehículos que se incorporan desde la avenida de San Cristóbal, y por la otra, de los que salen en dirección a Pocomaco y Someso. 

Mortalidad

La fundación destaca en su análisis que en Galicia 118 personas perdieron la vida en accidentes urbanos en los últimos cinco años, con un incremento del 39 % entre el 2013 y el 2017.

Las obras previstas en Alfonso Molina tenían entre sus objetivos mejorar los actuales trenzados, principal causa de impactos en esa vía, no solo a la altura del Coliseo sino también en la incorporación del tráfico de la AP-9. Mientras no se lleve a cabo la reforma de la avenida todo apunta que no bajarán los siniestros. Hay proyecto y presupuesto, pero falta licitarla.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El tráfico se estabiliza en los accesos, con Alfonso Molina y el vial 18 a la espera de obras