La frutera agredida agota las existencias de peras catalanas

Eduardo Eiroa Millares
E. EIroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

César Quian

La policía sigue buscando al hombre que atacó a Sandra Castro por vender frutas de Cataluña

30 oct 2019 . Actualizado a las 22:04 h.

El pasado martes, poco antes de las dos de la tarde, Sandra Castro, frutera en la calle Marqués de Pontejos, recibió dos puñetazos de un hombre por vender frutas en su negocio procedentes de Cataluña, según se podía ver en las cajas. Ese acto de odio ha tenido en el local una repercusión inesperada.

En primer lugar, la frutería se le ha llenado a Sandra Castro de solidaridad, pues fueron cientos los clientes y los vecinos que pasaron por allí estos días a mostrarle su apoyo y desearle lo mejor.

La segunda consecuencia, confirma ella, es que se le agotaron las peras de Lérida que allí despacha en las cajas rotuladas con su procedencia. Las peras de la discordia, las que llevaron a un desalmado a increparla y darle dos puñetazos, se han convertido en otro signo solidario: los clientes se las han llevado todas.