Padre Rubinos, de Asilo Nocturno de Borrachos a trasatlántico de la solidaridad

El nuevo libro «Padre Rubinos 2008-2019: la transformación de un referente social», del periodista Fernando Molezún, documenta el último decenio de la entidad

LA REINA SOFIA EN EL 100 ANIVERSARIO DE PADRE RUBINOS
LA REINA SOFIA EN EL 100 ANIVERSARIO DE PADRE RUBINOS

«Tener buen corazón tendría que ser una enfermedad contagiosa». Esto decía Javier Sánchez, padre de familia, tras la ayuda recibida en Padre Rubinos cuando la vida lo golpeó dejándolo con 426 euros para alimentar cinco bocas. Es una de las historias que recoge Fernando Molezún en el libro Padre Rubinos 2008-2019: la transformación de un referente social (Deputación da Coruña). «Han sido diez años frenéticos, y merecían ser contados. Aunque resulte complicado separar unos frentes de otros, porque podría correrse el riesgo de no resultar comprensibles, diremos que en lo particular, en lo que corresponde a Padre Rubinos como institución, ha sufrido la mayor transformación de su historia». Esa historia extiende sus raíces hasta el año 1913, cuando el alcalde Manuel Casas Fernández crea, ahorrándose cualquier eufemismo, el Asilo Nocturno de Borrachos.

Un lustro más tarde y para «extinguir la mendicidad en la ciudad», nacía el Patronato de la Caridad, cuando entre los 50.000 habitantes había censados 286 pobres. Y es que, como escribe Valentín González Formoso en el libro, «la solidaridad forma parte del ADN de esta ciudad». También alude a «la dedicación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl» que, comenta Fernando Molezún, «después de estar aquí cien años dale que te pego sin pedir nada a cambio, cuidando lo que nadie quería cuidar, pues al profesionalizarse todo y faltarles a ellas vocaciones, terminaron yéndose». Considera el autor del libro que esta es la «cara amarga de la profesionalización, que era inevitable». 

Un generador de empleo

Frente a eso, «la cara dulce es que Padre Rubinos ha generado una cantidad de empleo impresionante, no solamente por su labor de integración, sino que dentro de la institución se ha generado empleo porque es un referente de ayuda social, de asistencia, donde hay profesionales de todo tipo». Son ellos los que hacen de las instalaciones «un refugio, una casa abierta día y noche para recibir a todos, sin más instancias que la propia necesidad». Así definía Antonio Rubinos Ramos la Casa-Albergue de Transeúntes que abrió en Labañou en 1964, cinco años después de hacerse cargo del Patronato de la Caridad, y donde sigue el edificio del viejo Padre Rubinos.

Ahora los profesionales reciben a usuarios que, como recoge Molezún, empiezan por resumir su vida: «Vine aquí totalmente desestructurado como ser humano. Vine dos veces, me dieron otra oportunidad», relataba Celso. «Vengo de la calle y aquí me han dado la oportunidad de salir con la cabeza asentada. No creo que haya en toda España un centro como este», reconocía Diego. En esto coincide con Molezún: «La labor que ha hecho Padre Rubinos desde hace cien años es indiscutible, pero la capacidad que tiene ahora lo ha convertido en el referente en el que se mira todo el mundo. Ha habido gente de otras comunidades autónomas que me han preguntado si sabía algo de Padre Rubinos, gente que se dedica a la atención social y que les han dicho que en A Coruña hay una cosa que funciona bien». Hay quien ha bautizado las instalaciones financiadas por la Fundación Amancio Ortega como un trasatlántico de la solidaridad.

Eduardo Aceña, presidente de Padre Rubinos, agradece en el libro la «inestimable aportación personal y patrimonial de María del Carmen Cervigón», mientras que Molezún incluye en los reconocimientos «a todos y cada uno de cuantos han puesto su grano de arena para construir los cien años de historia de Padre Rubinos. Sois la sólida base de una Coruña más justa».

Acto de Presentación

El salón de actos de Padre Rubinos acogerá mañana, lunes, a las 12.30 horas, la presentación del nuevo libro sobre la institución. Además del autor, Fernando Molezún, y del presidente de la entidad, Eduardo Aceña, al acto asistirán Valentín González Formoso, presidente de la Diputación [institución que edita el libro] y la alcaldesa de la ciudad, Inés Rey.

Dicen que Amancio Ortega encaja las críticas

Sofía vázquez
EUROPA PRESS

Cada vez que el máximo accionista de Inditex hace una donación importante aparece un sector de la sociedad que cuestiona sus inversiones

Amancio Ortega, máximo accionista de Inditex, ha hecho una donación de 90 millones de euros a través de la fundación que lleva su nombre para construir siete residencias de ancianos en las principales ciudades de Galicia. Ha realizado o comprometido donaciones por un importe de 600,7 millones de euros entre 2014-2023. En esa cantidad está incluida la compra para la sanidad pública de equipos médicos de lucha contra el cáncer.

Cada vez que hace una donación importante arrecian las críticas contra Amancio Ortega por parte de un sector de la sociedad. Dicen sus próximos que él las encaja, porque no todo el mundo puede pensar lo mismo y que las decisiones de inversión a través de la fundación las toma teniendo en cuenta dos factores: invertir de manera práctica y que llegue a cuanta más población, mejor.

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