El anuncio del soterramiento de la N-VI en Perillo cumple diez años

Desde el 2009, solo un amago de obra ha dejado unas biondas que cortan el paso a la carretera de Montrove


Oleiros / La voz

El periódico municipal Vivir en Oleiros llevó a sus vecinos en el 2009 la noticia de la obra que iba a soterrar la N-VI en el cruce del Sol y Mar. «O tráfico de saída e entrada da Coruña desaparecerá para os perilláns», explicaba el folleto en su quinta página, donde se aseguraba que la obra sería «inminente», con un plazo de ejecución previsto de «vinte meses».

El revolucionario anuncio incluía un gran plano cenital con una rotonda dibujada en el cruce y un cambio de tonalidad en la parte de la carretera donde se simulaba el inicio del túnel. Lo acompañaba además un gráfico con las medidas del tramo subterráneo, con doble carril en ambos sentidos y solo uno en la superficie, generando así un espacio mucho más amplio para los peatones.

«Perillo transformarase ao longo do 2009», comenzaba el texto. Pero diez años después, el único cambio en la zona es la interrupción hacia Montrove para los vehículos que proceden de A Pasaxe, un nuevo radar en las proximidades de este, y dos pasos elevados para peatones construidos pero aún fuera de uso . El entonces concejal de Obras, Daniel Romero Cajigal, reconocía incluso una propuesta más ambiciosa desde el Concello: hacer que el nuevo túnel desembocara en el del puente y cruce a Santa Cristina. Y desde los medios de comunicación ya pedía paciencia a los vecinos y conductores por las molestias que causarían las obras. En el 2009 se estudiaba habilitar desvíos por la rúa Rosalía de Castro «ou priorizar a costa da Tapia». Audasa se frotaba las manos con el previsible incremento en los peajes cercanos.

Pero no ha sido hasta agosto de este año cuando Fomento ha dado luz verde al proyecto, que afectará a una longitud total de 600 metros de la N-VI en Perillo y tendrá un gasto previsto de 12,5 millones de euros.

«El procedimiento constructivo de la infraestructura se ha diseñado para que sea posible mantener en todo momento la circulación de tráfico rodado a través de la carretera AC-12, minimizando las afecciones al mismo», explican desde el Ministerio, que a finales del año pasado hizo pública su intención de mantener las biondas hasta que se concluyan las obras de soterramiento. Pese a obligar a los vecinos a girar unos cientos de metros desde o hacia Montrove, Fomento asegura que el cierre de los carriles «ha permitido aumentar la capacidad del tráfico y minimizar las retenciones». Además de las quejas por el largo retraso en las obras, el alcalde de Oleiros también discrepa con Fomento en la densidad de tráfico: el ministerio señala 60.000 vehículos al día y García Seoane eleva la cifra a 90.000.

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