Ricky Rodríguez: «Nuestro guitarrista ni siquiera había nacido cuando se creó la banda»

El grupo de rock Doctor Snob celebra sus 30 años encima de los escenarios


A Coruña / La Voz

Estaba previsto que el pasado jueves se montase una gran fiesta en el Fórum Celticum de O Burgo con motivo del 30.º aniversario de la que sin duda es una de las bandas más longevas -si no la más- de la ciudad: Doctor Snob. Todo estaba cerrado y preparado para que así fuera. Pero la vida es como es y unas horas antes del concierto, fallecía el padre de Ricky Rodríguez, voz, bajo y alma máter de la banda desde sus orígenes. «Quiero dejarles claro a todos los que iban a venir a vernos que ya estamos buscando una nueva fecha para el concierto, que lo vamos a hacer seguro», cuenta el cantante fiel a la consigna de «el espectáculo debe continuar». Tanto es así que dos días después de esto, el sábado, estaban ya tocando en Ribeira: «La vida del músico es así», asegura Ricky con una sonrisa que obedece a treinta años de pasión por el rock.

-¿Cuál es el secreto para mantener un grupo de rock durante 30 años?

-Yo creo que la clave está en que nunca nos marcamos grandes metas. Siempre hemos ido poco a poco y eso nos mantiene vivos y con ganas de más. Lo que nos gusta es tocar, seguir ensayando, componiendo temas y grabándolos. Pero si no vendemos 500 discos no nos agobiamos. Nuestro objetivo es mejorar como músicos y que las canciones lleguen al público, pero a estas alturas no vamos a estar buscando triunfar a nivel masivo.

-¿Nunca se plantearon vivir de la música?

-No, siempre fue complicado. Solo en un par de veces se nos ocurrió dar el salto y mandarle una maqueta a una discográfica. Pero nunca tuvimos esa ambición de otros grupos, que se iban a Madrid a patearse las oficinas de las compañías. Nunca nos lo planteamos porque teníamos la vida más o menos hecha. Yo empecé a tocar con 19 años y al poco ya estaba trabajando, y los otros estaban estudiando sus carreras. No era una cosa que nos planteásemos en serio. Eso no quita que a la larga algunos de los que pasaron por la banda sí que terminaron viviendo de la música, pero como profesores del Conservatorio, no tocando en un grupo.

-Ha habido varios cambios de formación en el grupo.

-Desde el origen solo quedo yo. Los motivos de los cambios son los de siempre: estudios, trabajos, los hijos, la hipoteca... Y después que hay gente que se cansa de tocar, cosa que a mi no me pasa. El más veterano de la actual formación es Ángel González, el guitarrista, que lleva en el grupo desde el 2006. El batería, Juan Ríos, lleva tan solo unos meses, y el otro guitarra, David Germade, lleva año y medio, aproximadamente. Es jovencísimo, tiene 25 o 26 años. Es decir, que cuando montamos la banda ni siquiera había nacido. Nos ha dado una nueva energía que se nota muchísimo.

-Lo que no ha cambiado es su música, siguen fieles al rock.

-Siempre nos anclan en el sonido de los ochenta, aunque yo creo que hemos evolucionado bastante en la manera de sonar. Eso sí, siempre haciendo rock en castellano. Tenemos referencias comunes como Loquillo y Trogloditas, Burning... y después cada uno tiene sus grupos. Yo soy muy de Status Quo, Ángel de los Del Tonos, David es más de blues y Juan viene de sonidos más heavy. Pero hay algo que nos une a todos, el rock sin más etiquetas.

-¿Sacarán disco para celebrar el aniversario?

-Como músicos veteranos que somos nos sigue gustando el formato físico, los discos de toda la vida. Así que este año vamos a sacar un sencillo en vinilo con tres canciones, y ya el año que viene un cedé. Pero sin prisa.

Supervivientes. De la oleada de grupos formados en A Coruña a finales de los ochenta, Doctor Snob pueden considerarse unos supervivientes: «Quedamos los Mac’n’Rones y nosotros, creo. Aguantaron muchos años Miki Nervio y los Bluesmakers, pero ya no están en activo. Y sí que quedan muchos músicos de aquel entonces, y anteriores, que todavía están tocando, como Rocco, que estaba en los Dramáticos, y Gandy, con Cacahüé, que ahora están en La Banda del Camión. Pero que sigan como grupo desde aquella época, no hay mucho más», asegura Ricky Rodríguez.

«Ya no quedan bares donde tocar, solo las salas de conciertos»

Ricky Rodríguez es memoria viva del rock coruñés. Al menos desde aquel año de 1989 en el que montó una banda llamada Los Náufragos que terminó convirtiéndose en Doctor Snob.

-¿Cómo era la escena musical coruñesa hace 30 años?

-Muy parecida a como es ahora, los músicos nos quejábamos de las mismas cosas: que si no hay sitios donde tocar, que si se paga poco... Lo que sí había era quizás más variedad. Ahora va todo en una onda más punk y hard core, mientras que antes tenías bandas de pop o rock como nosotros, muchas bandas de garage como los Eskizos, High Time o Mandrágoras, grupos de metal... Me da la impresión de que el abanico de estilos era más amplio.

-¿Qué tal suenan los grupos de ahora?

-Calidad hay más ahora. Tienen más medios, más formación de la que teníamos nosotros. Lo que no quita que hace treinta años había también unos músicos increíbles en la ciudad. Pero sí que es cierto que es otro concepto. Ahora duran menos los proyectos. Antes a estar en un grupo se le daba mucha más importancia, me da la impresión.

-Lo que sí que ha aumentado es la oferta musical de la ciudad.

-Aumentó el nivel de programación de las salas, pero los grupos locales quedamos un poco apartados. Hay además menos huecos. Las salas se han profesionalizado, eso está bien, pero antes había infinidad de cervecerías que tenían su pequeño escenario. La normativa se puso más estricta y se acabó la música en directo en todos esos locales. ¿Recuerdas en Bar de los Ron, en el Orzán? Ahí vimos arrancar a Cambio de planes, con Juan de Dios y Carlos Bau y a un montón de grupos más. Ahora ya no quedan esos bares en los que se hacían conciertos, solo las salas.

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