Las penas por vandalismo se podrán cambiar por un máximo de un mes de trabajo social

Quienes quemen contenedores o hagan pintadas podrán elegir entre la sanción o labores comunitarias. Participa: ¿Crees que los trabajos comunitarios son una buena medida para terminar con los grafitis?


A Coruña / la voz

Tras meses de críticas y después de que los vecinos se organizasen para hacer frente con sus propios medios a los miles de pintadas que afean la ciudad -a través de la plataforma Non Máis Pintadas- el Ayuntamiento, que hasta entonces había minimizado el problema, decidió cambiar la ordenanza para hacer frente a la situación.

Ese cambio de ordenanza va hoy a la junta de gobierno local con varios puntos a modificar en el texto legal que rige ese asunto y que está en vigor desde hace un decenio en la ciudad. Desde Non Máis Pintadas celebran que se actualice la norma, «otra cosa es que se lleve a cabo la limpieza, ¿por qué antes no se podía y ahora sí?», contaban ayer desde la entidad mostrando sus dudas y apuntando que seguirán vigilantes.

Entre los cambios más significativos figura la posibilidad de que los particulares puedan solicitar ayudas para que el consistorio pueda limpiar muros y paredes privados. Hasta el momento desde el gobierno local argumentaban que eso no era posible con la normativa en vigor, sin embargo, el Ayuntamiento sí limpió meses atrás en la Ciudad Vieja y su entorno muros en manos de particulares con mensajes contra la Marea. Se trató de un proceso de limpieza selectiva que generó un gran malestar entre los vecinos, pues de los paramentos desaparecían solo los grafitos que aludían al partido político en el gobierno pero permanecía el resto.

La nueva ordenanza tendrá que ir a pleno, pero de modo inmediato María Pita anuncia una campaña en profundidad de borrado de muros en la Ciudad Vieja «para a que non é necesario agardar pola modificación», indicaban ayer desde el consistorio, que promoverá también los grafitos artísticos. 

Alternativa a las multas

La reforma de la normativa no solo permitirá agilizar la eliminación de los dibujos sin valor artístico considerados como actos vandálicos. También servirá para que los vándalos puedan elegir si hacen frente a las multas y al pago de la reposición de la legalidad o si prefieren sustituir la sanción económica por trabajos en beneficio de la comunidad.

La normativa actual contempla multas de entre 750 y 6.000 euros para los autores de actos vandálicos contra el mobiliario de limpieza y por ensuciar las paredes con pintadas. También abría la puerta a los trabajos comunitarios, pero esa vía estaba sin desarrollar y cada año se imponían varias decenas de multas a los autores de grafitos. Ahora sí se regula ese aspecto para facilitar que los que dañan los bienes públicos puedan evitar pagar por ello. «Esta posibilidade será aplicable para aquelas accións ou omisións constitutivas de actos vandálicos tales como subtraer, incendiar, esnaquizar ou pintar o mobiliario ou equipamentos urbanos destinados á xestión de residuo ou limpeza viaria, realizar pintadas ou inscricións, en calquera elemento ou lugar, público ou privado, non autorizadas, ou abandonar residuos na vía pública», dice la nueva ordenanza.

En función de la multa que le correspondería al infractor y del coste de la reposición de lo dañado se calcularían las horas de trabajo para la comunidad a conmutar por esa cantidad de dinero, a razón del precio por hora del trabajo a realizar, eso sí, con unos límites. «En todo caso, por razóns pedagóxicas, cando o infractor sexa menor de idade, a realización das medidas non poderá exceder de catro fins de semana. En caso de maiores de idade, a duración máxima de realización das medidas será dun mes», especifica el nuevo texto normativo municipal. De este modo, los vándalos tendrán un mayor abanico para elegir, según sus capacidades económicas y sus preferencias personales, la pena por dañar los bienes públicos. El consistorio tiene identificadas a tres personas autoras de más de 500 pintadas cada una de ellas que podrían recurrir a ese canje.

Por otra parte, los particulares afectados por las pintadas deberán descargarse un formulario de la web municipal dando su permiso para que limpien las paredes. El consistorio no pagará a los solicitantes, sino que se hará cargo de la limpieza o pagará a la empresa que la realice.

Ante las solicitudes recibidas, el Ayuntamiento se da un plazo máximo de seis meses para contestarlas. En caso de no hacerlo, indica el texto legal, se dará por desestimada la petición.

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