«¡Anda, mira, una mujer! ¡Seguro que es importante!»

Montse Carneiro A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

VERÓNICA VÁZQUEZ

Maestros del María Pita implican a 150 familias en un proyecto sobre igualdad premiado por las Administraciones

24 nov 2018 . Actualizado a las 11:50 h.

La experiencia en coeducación es tan corta, y las iniciativas, tan aisladas, que la capacidad transformadora de cada proyecto, por pequeño que sea, explota un germen revolucionario. En el colegio de infantil y primaria María Pita lo están demostrando. «Observamos cambios. Les puse a los niños [de 3 y 4 años] un vídeo de la Expedición Antártida en el que aparecen tres varones construyendo un trineo y, más o menos a la mitad, una mujer trabajando. Entonces uno de los pequeños exclamó: ‘¡Anda, mira, una mujer! ¡Seguro que es una mujer importante!’. Lo vio claro y tenía razón, efectivamente tenía que ser muy importante para estar allí», cuenta Helga Vázquez Regueira, maestra de infantil y coordinadora del proyecto Tripulando a Igualdade, que acaba de ser reconocido con el Premio Irene del Ministerio de Educación por su contribución a la prevención de la violencia machista en el entorno educativo. Antes lo respaldó la Diputación de A Coruña con su Premio Concepción Arenal y 5.000 euros que invirtieron en renovar su colección de cuentos, entre los que no se encontraba ninguna niña protagonista -si aparecen, las niñas están invisibilizadas o relegadas-, y adquirir tabletas con las que después trabajaron el uso de las TIC, los códigos QR, la realidad aumentada o la técnica Croma-Key.

El proyecto, que cumple un año de vida, nació como una iniciativa de visibilización de mujeres importantes (Rosalía de Castro, Frida Kahlo, Dian Fossey y Susana Seivane) que ha crecido más allá de lo que podían imaginar las cuatro personas que lo sostienen: 150 familias han participado ya en el Libro viajero, un relato por escribir del que solo existía el comienzo -«Sofía era capitana de un barco»- y que fue revelándose en su periplo por los 150 hogares, uno tras otro, siguiendo el único mandato del respeto a la igualdad de género. «El apoyo y la acogida de las familias fueron impresionantes. Nos trajeron recursos que nos permitieron replantearnos las clases».

Antes se atendió la formación. Todo el claustro de profesores, trabajadores del comedor y de actividades extraescolares, personal no docente, invitados del IES Otero Pedrayo, del CEIP Ramón de la Sagra, del Nuestra Señora del Rosario y más que se apuntarían, dice Helga Vázquez, participaron en una jornada de formación con la especialista en Igualdad y Educación Ana Torres Jack. «Removimos conciencias. Una compañera que te cruzas en el pasillo y te comenta que nunca había reflexionado sobre la diferencia entre decorar la habitación de su hijo con personajes de aventuras y la de su hija con corazones y unicornios... Detalles pequeños que por sí solos justifican el proyecto», explica la maestra.