Un belén en el Rosario y un presunto delito en la cárcel provincial

Las protestas por la retirada prematura de la alfombra floral y la posible prevaricación sacuden María Pita


a Coruña / La Voz

Las protestas por la retirada de la alfombra floral del Rosario y la decisión de la jueza de investigar un presunto delito de prevaricación en la adjudicación de la antigua prisión a Proxecto Cárcere han marcado el comienzo de la última etapa del mandato.

Un belén por la patrona

La movilización vecinal en el pleno del lunes no tiene precedentes en este mandato. Acudieron cientos de personas, muchas más de las que fueron a la misa de la patrona, por lo que dentro del PP y en sectores del PSOE se entiende que hay un hartazgo con el gobierno local en parte de la ciudadanía que va más allá de la retirada prematura de la ofrenda floral. Muchos asistentes a la concentración lo confirmaron así, añadiendo a su enfado por lo ocurrido con la alfombra otros motivos, como el escaso mantenimiento del casco histórico, la limpieza de la ciudad, las pintadas, o el caso de los pisos.

El error que muchos no creen. El domingo, pese a la indignación que crecía en la Red, la Marea tardó horas en dar una explicación a la retirada de la ofrenda. La que dio, que fue un error de la empresa, no se la creen numerosos vecinos ni los promotores de la alfombra, ante quienes no ha logrado presentar un documento que acredite su versión. También los trabajadores tienen dudas, y han retado a la compañía a que cese a los supuestos responsables del desaguisado. Por ahora nadie ha recogido el guante.

La «campaña de odio». La Marea se defendió denunciando incluso «violencia» por los exabruptos que lanzaron parte de los vecinos que entraron en el pleno contra el alcalde y sus concejales, e hizo responsables de lo ocurrido al PP y al PSOE, que habrían lanzado una «campaña de odio» contra su partido.

Esa reacción fue recibida con sorna en las filas populares y por parte de los socialistas. Unos y otros creen que el partido de Ferreiro se equivoca al señalar que cientos de ciudadanos fueron a manifestarse manipulados, en lugar de asumir que estaban movidos por una indignación genuina.

También recuerdan que la Marea, que ahora exige respeto a sus cargos electos, «ha defendido los escraches», añaden que ediles de la Marea participaron en protestas contra el desahucio de Aurelia Rey en las que se produjeron agresiones contra la comitiva judicial, o que el partido de Ferreiro ha atribuido conductas indecentes a militantes destacados de ambos grupos, vetando a la socialista Mar Barcón por ejemplo, sin que jamás hayan sido investigados.

Las dudas del PSOE. Haciendo el camino inverso al de la Marea y su súbito rechazo a las protestas vecinales subidas de tono, el PP ?tan crítico con los escraches? no dudó en sumarse a la movilización. Pero al PSOE lo pilló despistado. En la concentración se pudo ver a numerosos militantes socialistas, y la asociación que confecciona las alfombras tiene importantes vínculos con ellos, de hecho, sus alcaldes Francisco Vázquez y Javier Losada dieron los máximos honores a la ofrenda, que entonces se desplegaba en María Pita.

Pero la ejecutiva socialista no trató el tema hasta el martes por la tarde. No exigió más explicaciones la Marea y hubo críticas a la defensa de la ofrenda. Mientras, las concejalas Yoya Neira y Silvia Longueira afearon la agresividad de los vecinos que protestaron en el pleno.

Presunta prevaricación

La indefinición se repitió con la apertura de diligencias por un presunto delito de prevaricación en la adjudicación de la antigua cárcel. El propio portavoz del PSOE, José Manuel García, ha descrito el concurso que hizo el gobierno local para otorgar la gestión del edificio como «a medida». Pese a esa opinión y la denuncia de la Fiscalía, su partido no respaldó la propuesta del PP para que el gobierno local anule la adjudicación presuntamente delictiva. No variaron su postura cuando se conoció la decisión de la jueza.

El primer candidato. Lo ocurrido se explica en parte porque el partido ya está inmerso en las primarias para elegir cabeza de lista. El portavoz José Manuel García dará hoy una rueda de prensa en la que casi con total seguridad presentará su candidatura.

También ha influido la fractura del grupo municipal, que ha obligado a García a hacer malabarismos para intentar marcar una línea política. El fraccionamiento es tal que en el partido se ironiza con que tienen «cinco grupos municipales», aunque solo tienen seis ediles.

Una de ellas es Silvia Longueira, que compatibiliza ese cargo con el de directora de la Fundación Luis Seoane, en la que se celebraron reuniones y actos relacionados con Proxecto Cárcere.

Longueira siempre ha apoyado a esa entidad y, aunque estuvo marginada dentro del grupo municipal al distanciarse ella y Yoya Neira de Mar Barcón, su papel ha ganado peso por las posteriores fracturas.

Poco ruido. Tampoco el BNG, que respalda desde siempre a Proxecto Cárcere, se ha referido a la decisión judicial, aunque tras la denuncia de la Fiscalía criticó al gobierno local por haber puesto en peligro esa iniciativa.

Los nacionalistas no pudieron votar en el pleno al faltar su portavoz y única edila, Avia Veira, por problemas de salud. Eso les ahorró el conflicto de intereses que llevó al PSOE a abstenerse.

«Sigan, no hay nada que ver», podría haber dicho el alcalde, Xulio Ferreiro, cuando comentó la decisión judicial. Se limitó a decir que era lo «normal» y «previsible» ante una denuncia del fiscal. Nadie en la Marea parece dispuesto a asumir responsabilidades por este caso o el de los pisos; a pesar de que al PSOE y al PP se las han exigido continuamente, incluso cuando en el 2015 dos concejalas populares ?ya absueltas? tuvieron que declarar al ser denunciadas por acoso por una funcionaria imputada en la Pokémon a la que habían apartado de un cargo de confianza.

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