Los mejores lugares para irse de pícnic por la comarca coruñesa

Ya sea tirando del filete rebozado en la fiambrera o del bocata de tortilla, a los coruñeses nos gusta más comer de campo que a Cristiano Ronaldo llamar la atención. Recorremos los mejores rincones del área metropolitana coruñesa para almorzar y merendar al aire libre. Cuando brilla el sol, pinares y carballeiras son bienvenidos

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A Coruña

Se acerca el fin de semana y ya salivan los más parrilleros pensando en el churrasco que saldrá de las mejores brasas. El caso es dónde plantarse con la familia, la manta y la empanada, porque, áreas recreativas, habelas hainas, y a montones, en la comarca. Con sus banquitos, su barbacoa de obra, su sombra de árbol, su fuente natural, su contenedor lo suficientemente cerca y lejos y hasta sus columpios para los nenes.

Les llaman merenderos, pero en realidad a ellos se va a comer y ahí ya se engancha con la siesta y la merienda. Dejamos fuera de esta lista los emplazamientos más urbanitas -tipo el parque de Santa Margarita o la playa de As Lapas en A Coruña- para centrarnos en los municipios limítrofes. Naturaleza plena.

Bellos paisajes en Oza-Cesuras

En el municipio de Oza-Cesuras se encuentra el área recreativa Agra de Reboredo, junto al río Mendo. Es un lugar perfecto para combinar la práctica del senderismo con el mejor pícnic. Dispone de un amplio equipamiento con mesas, bancos y lugares para hacer un buen asado. Cuenta, además, con un parque multiaventura con diversas zonas de juego, ideal para los niños, con cuerdas y puentes entre los árboles. También hay una tirolina. 

Ponte Aranga y su rocódromo

Entre las mejores áreas recreativas de la comarca coruñesa está la de Ponte Aranga, en el municipio del mismo nombre. Es un merendero de lo más tranquilo, curioso por su rocódromo y con tumbonas y columpios junto al río Mandeo. Por supuesto, también cuenta con mesas y bancos para comer al aire libre.

Relativamente cerca, existe otra área recreativa llamada Barranco da Loba, también con un merendero bajo los árboles. Se puede aprovechar para hacer senderismo por este bello paraje del concello de Aranga. 

Múltiples opciones en Carral

El municipio de Carral tiene numerosas zonas idóneas para irse de excursión durante todo el día. Tanto el área recreativa de A Brexa como las de As Travesas, Marco das Eiras y Costa da Égoa encajan con este plan. La mayoría están ubicadas bajo frondosas arboledas. Destaca la de Marco das Eiras por sus mesas a cubierto de manera independiente. 

Fans de O Seixedo, en Arteixo

La caja nevera, la silla de playa y los amigos. Este es el paisaje que se puede contemplar cuando llega el buen tiempo en la zona recreativa de O Seixedo, en el municipio de Arteixo. Es un lugar que cumple todos los requisitos, con árboles de sombra, cuidado manto verde, mesas y barbacoas. Los columpios cercanos ayudan. Hay domingos en los que no queda ni una mesa libre. En estos casos, conviene contemplar todas las opciones: Sisalde -con su senda, su molino y su río- o el área recreativa de Os Barreiros, en la parroquia de Monteagudo, son otras dos opciones interesantes.

Curruncho entrañable en Sada

Es el plan perfecto. Como comer en la playa de Miño o en la de Balarés (Ponteceso) pero pegado al pueblo. Alberga la localidad de Sada, la perla de As Mariñas, un bello lugar para ir a descansar los domingos. Junto a la playa, tras el veterano Chiringuito, se encuentra O Curruncho, un entrañable pinar que suele albergar la sardiñada veraniega de los vecinos y muchas comidas más. Barbacoas no hay, pero, a cambio, sobran los bancos y las mesas donde sentarse. Es la zona donde los sadenses acostumbran ir a comer al aire libre, además de algún otro parque con barbacoa en el municipio, como el de Samoedo

En Oleiros, playa y césped

Oleiros lleva a gala poseer un sinfín de lugares donde disfrutar de la naturaleza. Podríamos destacar el parque As Galeras y A Lagoa de Mera, que acaba de estrenar cubierta.

Ya con barbacoa, tenemos opciones en la urbanización Rialta y en las casas del pueblo de Mera y Lorbé. También hay mesas para comer al aire libre en el parque de la Segunda República de Perillo y en la Casa del Pueblo de Nós.

Para montarse la comida al aire libre con la familia, muchos prefieren combinar playa y césped en Bastiagueiro y en Santa Cristina (en el bosquecillo del final del arenal no cabe un alfiler los domingos). También en Liáns, bajo la iglesia y al lado del río, existe un lugar muy agradable con mesas incluidas para una escapadita. 

Culleredo, infinitos parques

El parque recreativo de Acea de Ama es el pulmón verde del concello de Culleredo. Aunque sus instalaciones son utilizadas a diario por los más deportistas, los fines de semana se llena de familias dispuestas a pasar una jornada entera al aire libre a lo largo y ancho de los miles de metros cuadrados que posee el parque, de zona verde y sombra. Pero hay más.

Uno de los sitios favoritos de los cullerdenses para comer en medio de la naturaleza es el parque de A Torre, en Celas de Peiro, la zona de Tarrío (junto al local social), el área que rodea el paseo marítimo de O Burgo o, incluso, un pequeño espacio verde ubicado entre el Conservatorio y el centro de salud, en la avenida de Ribados.

Pícnic en el embalse de Beche

Existen en Abegondo numerosos entornos naturales perfectamente preparados para disfrutar de una comida campestre. Uno de ellos está en el embalse de Beche, área recreativa «de gran belleza y muy tranquila. Tiene un amplio aparcamiento y una zona de merendero con barbacoas, mesas y bancos de piedra. Justo al lado, hay un pequeño parque infantil en el que los más pequeños pueden entretenerse un rato. En este caso, conviene llevar gorra, porque apenas hay sombra», explica Carmen Delia Díaz, autora de Escapalandia, un blog con todo tipo de planes y excursiones para hacer en familia. «La ruta que rodea el pantano (en Abegondo) es genial para ir con niños muy pequeños o incluso para las primeras excursiones en bici, ya que es un recorrido circular de un kilómetro, sobre una senda muy llana y accesible, y con bancos, miradores y papeleras. Si te gusta pasear y llevas carrito de bebé, no encontrarás ninguna dificultad, tampoco las sillas de ruedas». 

Barbacoa en el mirador

Antes de la comida, es buena idea visitar algún monumento. Por ejemplo, en la carretera de Cerceda se puede hacer una parada en el monasterio de Soandres (siglo X), rehabilitado recientemente y que tuvo una gran relevancia histórica en el pasado. A unos cuatro kilómetros, en la cima de la sierra del monte Maior, y con unas hermosas vistas sobre todo Laracha, existe un área recreativa con mesas y bancos corridos para comer tranquilamente, incluso con zona cubierta para que no pegue demasiado el sol y un montón de barbacoas de piedra. Incluye zona de aparcamiento. En Laracha también tenemos otro rincón maravilloso junto al río Anllóns: el área de Gabenlle, un lugar muy concurrido cuando llega el buen tiempo. 

Comida en el paseo fluvial

Terminamos nuestro recorrido en el paseo fluvial del río Cabancos (Cerceda). Muy cerca del Aquapark, en el polígono industrial de O Acebedo, se encuentra una bonita zona natural con senda fluvial incluida y zona con columpios de madera, cuerda y tirolina. Si cruzas la carretera, verás un jardín botánico, aula de naturaleza y mesas de merendero. Otra zona ideal pasar el día comiendo al aire libre con los amigos.

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