Los superhéroes de la comarca

Mouchos, curuxas, dragones y ratiños. Son los guardianes de los libros de la comarca y los personajes más queridos por los niños. Ellos tienen una misión: inculcar a los más pequeños la pasión por la lectura. Y así es como se preparan para su papel


Su trabajo no es nada fácil. Tienen que conseguir compaginar la vida real con la magia de su personaje. Es en la mezcla de ficción y realidad donde está el juego. Son los cuentacuentos de la comarca, personajes fantásticos que se crearon para fomentar la lectura entre los más pequeños y que se convirtieron en los auténticos superhéroes de municipios como Cambre, Culleredo o Sada. Pero detrás de la piel de sus personajes hay profesionales del mundo de la interpretación a los que hoy les ponemos cara. 

Gema Ulloa tiene 32 años. Entró en la compañía Teatro do Andamio hace diez. La Dragona Ramona nació con ella, hace cinco. Es la madre de los dragones de Culleredo, que relata cuentos animados en bibliotecas y colegios a los pequeños de entre 3 y 7 años. «Los niños cada vez crecen más rápido y se les va esa ilusión antes. A veces los mayores me dicen lagarto, cocodrilo, o eres una chica que va disfrazada», confiesa Gema, que tiene sus trucos para mantener el efecto sorpresa: «Siempre les digo lo mismo: soy mitad chica y mitad dragón. Soy la mezcla de lo mejor de las dos especies». 

Ni fuego ni vuelo

Gema es una dragona-humana muy especial: «No echo fuego, no hay necesidad de provocar un incendio. Tampoco vuelo: siempre les digo que con esas alas pequeñas no se puede volar. Se quedaron ahí para adornar». Pero la Dragona Ramona no es el único personaje que interpreta: «Hay niños que vienen al cuentacuentos de Culleredo y al Teatro do Andamio y que se dan cuentan de que soy la misma persona en personajes diferentes. Miran a su madre con cara de ''qué está pasando''. Se hacen un pequeño lío, pero es en ese juego entre lo que es ficción y lo que es real donde está la magia». Por eso Gema tiene mucho cuidado. Llega con tiempo suficiente a las bibliotecas para cambiarse y maquillarse antes de que lleguen los pequeños. «Cuando se acaban los cuentos también me meto corriendo en el baño y espero un buen rato a que se vayan mientras me cambio. A veces me preguntan a dónde voy y yo les digo que es una puerta secreta».

Cree que la clave del éxito de su personaje es conseguir implicar a los niños en las historias. «Quiero hacerlos partícipes de la actividad. Que me cuenten, les pregunto cómo se llaman, intento que sea lo más personal posible, que se sientan ellos también protagonistas. La Dragona es fresca, no hay un patrón ni un guion e intento aprovechar la espontaneidad de los niños». Todo está medido, desde el traje, hasta el maquillaje: «No puedo ir muy maquillada porque si no los niños pequeños se asustan». Para Gema ser la Dragona Ramona es una responsabilidad: «Cuando haces teatro estás lanzando un mensaje a la sociedad. Con los niños es todavía más difícil: es un compromiso lograr que sigan viniendo a verme, atraerlos a las bibliotecas». 

Curuxa Catuxa

.Andrea Iglesias da vida a la Curuxa Catuxa en Sada.
Andrea Iglesias da vida a la Curuxa Catuxa en Sada.

La Curuxa Catuxa es una de las mascotas más jóvenes. Nació en la biblioteca municipal de Sada hace un año de la mano de Proyecto Bululú. Andrea Iglesias es la encargada de darle vida. «Esta es mi primera incursión en la animación a la lectura», cuenta. Con ella está Alejandro Antelo, fundador de la compañía y uno de los creadores de la Curuxa Catuxa. Además de interpretar a Tito, el niño explorador que acompaña a la Curuxa en muchas sesiones. Ensayan dos veces a la semana y leen mucho: «¡Nos encanta la literatura infantil». Andrea lleva un traje marrón lleno de plumas muy especiales, y unas gafas para leer bien todos los cuentos de la biblioteca. Así es la Curuxa: un personaje que vuela y escucha historias. Como su alter ego, también tiene raíces en la zona del bosque del Mondego. «En cada sesión surge de un suceso, un objeto, un descubrimiento... un algo que hace emerger un guion jugado, una historia en la que Catuxa y Tito implican a los niños y niñas que acuden, haciéndolos protagonistas», explica Alejandro. Les gusta mantener la magia, que los pequeños disfruten con los personajes: «A veces me preguntan cuál es mi nombre real, el de verdad, y siempre les digo que mi nombre es Curuxa Catuxa», confiesa Andrea.

Los más veteranos: el Moucho Leroucho y Lilí Grouyèr

.Vanessa Rivas y David Pernas interpretan a Lilí Groyèr y el Moucho Leroucho, las mascotas de las bibliotecas de Cambre.
Vanessa Rivas y David Pernas interpretan a Lilí Groyèr y el Moucho Leroucho, las mascotas de las bibliotecas de Cambre.

El Moucho Leroucho, el símbolo y orgullo de las bibliotecas municipales de Cambre, nació en 1994. Desde entonces, una misma persona estuvo detrás de su nariz puntiaguda y el traje de colores: David Pernas. «Empecei con 24 años e funme facendo maior coa personaxe. Agora o Moucho tamén ten arrugas», bromea. Lleva toda la vida dedicado a la interpretación. «No ano 1987 comecei a colaborar cun grupo de mulleres recén licenciadas en maxisterio, Xirandola; traballaban no eido da animación da lectura a través do teatro, teatro de animación», recuerda. 

Fue ahí cuando empezó a crear «montaxes de animación á lectura onde se pretendía crear un vínculo afectivo entre as personaxes e as nenas e nenos». Fue el germen de Trinke Trinke Teatro y a principios de los noventa llegó su profesionalización. Empezaron a trabajar en bibliotecas y crearon unos personajes: os ratiños. Entre ellos, la ratita Lilí Grouyèr, Vanessa Rivas, que acompaña a David Pernas en la sesión de fotos. Isabel Risco y Juanillo Estaban completan el equipo de la compañía.

Están en Pravio, en Cambre, en la casa familiar de David, donde tienen el almacén y donde se reúnen para ensayar o preparar nuevas historias. Cada uno en un lado de la mesa, se maquillan y preparan para meterse en el personaje. Tardan unos veinte minutos y utilizan cinta de doble cara para completar la caracterización. Truquillos de actores que los pequeños no ven. «Algún a veces dase conta e dime ‘levas fixo no bigote’’», confiesa Vanessa. David se pone el traje del Moucho, lo único que fue cambiando en estos años. «Este debe de ter catro anos, fainos unha costureira de vestiario de teatro», apunta. El look lo completa con unas gafas y un bastón que, además, le ayuda mantenerse de pie cuando se queda dormido. «Gústalles moito aos nenos. Durante os contacontos o Moucho queda durmido e os nenos espértano chamándoo: Mouchooooo! Failles moita graza, vai vello», explica David. 

Seguidores

El Moucho y Lilí se complementan a la perfección. Los dos consiguen meterse a los niños en el bolsillo. «Cada un ten os seus seguidores, son diferentes personalidades. O Moucho é moi querido e Lilí igual ten más fans entre as nenas», apunta Vanessa. Aunque, a veces, los menores de tres años que acompañan a sus hermanos a las bibliotecas se asustan al verlos: «Pensan que somos bichos raros». El Moucho se dedica a visitar las bibliotecas por la noche para leer cuentos. Lilí no es francesa, pero tiene nombre artístico francés, y con él recorre los teatros del mundo cantando.

Para completar sus actuaciones, la compañía selecciona con cuidado el repertorio. Hay historias clásicas y novedades. En total, tienen entre 50 y 60 sesiones diferentes. Los cuentos perduran, pero la madurez de los niños no es la misma ahora que en los noventa, cuando se puso en marcha el programa para fomentar la lectura en las bibliotecas de Cambre. «O que noto é que os nenos fanse maiores antes. Antes os rapaces de 7 ou 8 anos eran máis inxenuos. É algo que apreciamos nos contacontos e que tamén o teño comentado con mestres que observan o mesmo», asegura.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Los superhéroes de la comarca