La Xunta se lava las manos en el cierre del servicio de comedor en el IES Elviña

Educación se escuda en la autonomía del director y no da alternativas al alumnado


A CORUÑA / LA VOZ

«Porque el director así lo consideró». Esta es toda la explicación que ofreció ayer la Consellería de Educación sobre los motivos del cierre del servicio de comedor en la cafetería del instituto de Elviña. La Xunta se lava las manos en una decisión que dejará en la calle el próximo curso a los más de 40 alumnos que cada día comen en el centro, en su mayoría becados por el Ayuntamiento. Asegura que hasta el martes no supo de la existencia del servicio, que lleva prestándose diez años, y que en este tiempo no ha dado autorización para instalar un comedor en el IES, por lo que, en caso de que funcione, está incumpliendo las instrucciones sobre gestión de cafeterías, que «só poden ofrecer bocadillos e pratos combinados». Sobre la situación en que quedarán los 40 chavales la consellería no responde. Tampoco sobre la experiencia en la ciudad del instituto de Zalaeta, que atendiendo a las necesidades de las familias del barrio este curso implantó por primera vez un servicio de menús escolares en la cafetería, de la que, por otra parte, retiró las bebidas gaseosas y azucaradas, chucherías y demás subproductos alimentarios.

La experiencia de Zalaeta

Zalaeta y Elviña son los únicos institutos de la ciudad que ofrecen comidas en sus cafeterías, además de bocadillos, sándwiches y los siete platos combinados que recoge la lista de precios de los productos que la concesionaria está obligada a ofrecer, según la Instrucción 7/2017, de 30 de marzo, que regula la gestión de las cafeterías en centros no universitarios dependientes de la consellería. En ese documento, la Administración también detalla los criterios de valoración de las ofertas para hacerse con la concesión y fija en 15 puntos la bonificación por «a elaboración preferente de produtos na propia cafetería (...) coa utilización de materias primas naturais».

«¿En qué quedamos? -pregunta Sandra Patiño, adjudicataria del servicio de Elviña- ¿Priman que cocinemos y al mismo tiempo lo prohíben? ¿Un plato combinado vale y un menú no vale? ¿Y si hago un único plato con el primero y el segundo? ¿Pasa por plato combinado? ¿Y cómo hacen en Zalaeta?». La responsable de la cafetería desde hace diez años, que insiste en que la propia consellería acondicionó el local para adaptar el espacio y la cocina, explica que fue la directora del centro, ya jubilada, quien aprobó y alentó el servicio para atender específicamente a los alumnos con dificultades para comer en casa.

De la misma manera, en Zalaeta, diez años después, la dirección de instituto se implicó en el funcionamiento de la cafetería para responder a los niños de Monte Alto que al pasar de primaria a secundaria se quedan sin comedor escolar ni medios familiares para afrontar la carencia. De la situación alertaron los equipos de servicios sociales del Ayuntamiento y la directora del centro, Estrella Pérez, asumió la transformación de la cafetería en un comedor a la salida de clase, mediante un servicio de cátering, que este primer curso atiende a 35 niños becados por el Ayuntamiento.

Silvia Cameán, concejala de Xustiza Social, se reunió ayer con los representantes de los padres, que hoy se concentrarán delante del instituto, para «apoiar as súas reivindicacións» y anunciar que tiene previsto solicitar una reunión con la Xefatura Territorial de Educación para encontrar una solución consensuada. «As Administracións públicas, cada cal dende a súa competencia, debemos artellar políticas que aseguren o dereito á educación de calidade, pero tamén á conciliación e á alimentación dos e das nosas mozas», señaló Cameán.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
6 votos
Comentarios

La Xunta se lava las manos en el cierre del servicio de comedor en el IES Elviña