Los BIC fantasma pueblan la Costa da Morte

Buena parte del patrimonio histórico artístico ha desaparecido, está en ruina o no es visitable


carballo / la voz

Algunos de los Bens de Interese Cultural (BIC) que la Xunta de Galicia tiene registrados en la Costa da Morte simplemente no existen. Ya eran invisibles en 1994, cuando un decreto introdujo en la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia los inmuebles que ya estaban protegidos por normas anteriores, como es el caso de las fortalezas o castillos. De torres como las de Viso, en A Laracha, o Xallóns, en Laxe, solo quedaba ya entonces el solar. En otros casos la situación no era demasiado buena, como en las de Tallo, en Ponteceso, o A Penela, en Cabana, pero el tiempo y el abandono han empeorado notablemente la situación, hasta el punto de que son prácticamente irrecuperables.

A ninguna Administración ha parecido importarle la decadencia de los monumentos, a pesar de la legislación existente y de que muchos de ellos son de propiedad privada. En el caso de la torre de Silvarredonda, la familia propietaria fue vendiendo a lo largo de los años los terrenos ligados al edificio hasta que solo quedó un perímetro de apenas cinco metros. Ahora ya no tiene ni tejado. Curiosamente, la última anotación en el registro corresponde a otro fantasma. Se trata del Castelo do Soberano, en Camariñas, cuya batería está protegida desde junio del 2013.

A nivel arqueológico, en el 2011, cuando se realizó el último intento de sacar adelante de Parque do Megalitismo, la Xunta inscribió varias antas que serían incluidas en el proyecto, pero no la de Cerqueda, en Malpica, entre otras. A pesar de eso, en las normativas urbanísticas figuran medidas de protección. Sin embargo, nada se sabe que esa propuesta de Cultura que sí salió adelante en las provincias de Lugo, Ourense y Pontevedra. Sigue pendiente la de A Coruña.

Incumplen la normativa

La ley exige a los propietarios de BIC que los mantengan en buenas condiciones, que soliciten permiso a Patrimonio para hacer reformas y que permitan visitas varias veces al año. El mínimo son cuatro días al mes durante cuatro horas. Raramente se cumple en la zona, como ocurre en otros puntos de Galicia. En la Costa da Morte el conflicto se centra en el castillo de Ameixenda. El Concello de Cee exigió a la Xunta que se abriera la fortaleza tal como exige la normativa. Lo acordó el pleno por unanimidad a propuesta del BNG, que llevó el asunto al Parlamento. El tema interesa a los ceenses, que han acudido a charlas sobre el tema y han participado en recogida de firmas.

La Fegamp y la Consellería de Cultura firmaron el lunes un protocolo para avanzar en la habilitación de los concellos para autorizar determinadas intervenciones y obras que ahora exigen la autorización expresa de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, lo que hace que los permisos se demoren meses. Para muchos vecinos resulta extremadamente cansino esperar semanas y semanas para simplemente cambiar unas tejas. El conselleiro Román Rodríguez aseguró durante el acto que este cambio «reportará beneficios para os veciños». El alcalde de Vimianzo, Manuel Antelo explicó que hay cuestiones que puede resolver el Concello. Serían los casos en que no está directamente afectado el bien protegido y ni siquiera el entorno del mismo. Lo mismo puede ser el pintado de una fachada el arreglo de un tejado.

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