Dos familias afectadas por el derribo de la nave de La Toja siguen sin piso

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

El TSXG advierte de que los chabolistas pueden volver al mismo lugar si no son realojados

18 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Nadie dijo que iba a ser fácil. Han pasado ya dos semanas desde la demolición de la nave ruinosa de La Toja que amenazaba con desplomarse sobre cinco familias y los problemas siguen ahí. Cierto es que el poblado menguó considerablemente, pero a costa de que sus 130 habitantes vivan ahora más apiñados. Además, por muy ancha y larga que sea la valla que rodea el solar donde se levantaba la estructura, los que junto a ella residían pueden regresar al lugar si ese es su deseo. Una sentencia del TSXG dictada en junio del 2015 otorgaba a los chabolistas derechos posesorios del terreno -llevan ahí 35 años- y advertía al Ayuntamiento, al que encomendaba la tarea de reubicarlos, de que los afectados podrían volver al mismo lugar en cuanto terminasen los trabajos.

Nadie lo hizo. Pero saben que lo pueden hacer pues la Justicia les asiste. Y no lo hicieron por el momento porque confían en las promesas del Ayuntamiento. El gobierno local anunció hace meses a las cuatro familias que residían junto al muro ahora derribado que antes de su demolición tendrían una vivienda. Pero solo alojaron a dos de ellas, obligando al resto a buscarse la vida con familiares en lo que queda de asentamiento.

Víctimas del incendio

Tampoco encontraron una solución para el matrimonio con una hija que perdió su chabola y todas sus pertenencias en un incendio el mes pasado. Continúan acogidos en la vivienda de un pariente pese a que les habían asegurado que encontrarían un piso para ellos de manera urgente.