«Queremos acompañar a miles de niños que migran solos en África»

La representante de la oenegé líder en defensa de la infancia en Mauritania ve decisiva la protección endógena


a coruña / la voz

En Mauritania la mitad de los niños no están inscritos en el registro civil, no existen. Miles de ellos llegan a Nuakchot y al resto de ciudades después de cruzar solos países enteros, otros acaban en las calles tras ser confiados por sus familias a escuelas coránicas que los utilizan como mendigos para sostener el funcionamiento de los centros, miles de niñas son alquiladas y trabajan como empleadas domésticas en condiciones de semiesclavitud y entornos en los que la violencia sexual está normalizada, otros, los haratin [esclavo liberado], arrastran secuelas de casta que les impiden hacer valer su derecho a trabajar por algo más que un salario paupérrimo, todos ellos criados en una comunidad que se distingue por el respecto a los niños. «La mauritana y, por extensión, la africana son culturas en las que el niño es muy importante. Quiero creer que hay más protección que violencia», afirma Marie Charlotte Bisson, abogada, experta en cooperación y delegada en Mauritania de la oenegé Tierra de Hombres. De ahí proviene su fortaleza: «Estoy segura de que existen mecanismos de protección endógenos que no conocemos».

-Ha mantenido una reunión en la Xunta, ¿apoyarán sus proyectos?

-Ha ido bien. Se trataba de exponer el papel de Tierra de Hombres como actor líder en protección de la infancia en Mauritania, no solo en labores de coordinación, sino en incidencia política. Tenemos un convenio marco con el Estado desde 1988 y el propio Gobierno vino a buscarnos para poner en marcha en el 2005 una estrategia de justicia juvenil. Gracias a esto hay un refuerzo institucional y legal, una dirección para la protección judicial de la infancia y un código penal. Muchos actores pasaron por Tierra de Hombres.

-¿Cómo es la situación de la infancia en MauritanIa y, en particular, de las niñas, con las que trabajan mano a mano con la activista Aminetou Mint El Mokhtar?

-Con Aminetou trabajamos en el tema de las niñas domésticas. En siete años identificamos a 10.000 niñas. Hay muy pocos recursos y no se puede dar una respuesta completa. Queremos que el sistema de protección sea más integrado, a nivel comunitario e institucional. Muchas llegan de otros países o de pueblos con sus madres, solas o confiadas a un familiar o a un intermediario que acaba alquilándolas. Y hay un nuevo enfoque. Nos gustaría que la Xunta nos apoyara en el acompañamiento protector de miles de niños migrantes, que sufren una situación de gran vulnerabilidad, desde la zona de origen hasta la zona de destino. Es un enfoque regional que afecta a Senegal, Mauritania, Marruecos, Mali...

-Trabajan sin apenas recursos. ¿Qué hace falta?

-Hace falta compromiso por parte del Gobierno. Compromiso real de poner un mínimo de recursos, porque no lo pueden hacer todo los actores privados. Hace falta entender mejor los mecanismos de protección endógenos, porque inventamos cosas, pero seguramente ya existen mecanismos. Familias que inviten a comer a niños de la calle, taxistas que suelen avisar cuando ven a niños en situación difícil y que podrían llevarlos a un lugar donde estén más protegidos. Creo que hay que reforzar lo que ya existe y seguir trabajando con el tejido asociativo, pero también con estas familias, con estos comerciantes que no cierran los ojos cuando ven violencias. Y por último, hace falta una buena coordinación, conocerse bien, saber quién hace qué y aceptar compartir la información para crear relaciones de confianza entre las oenegés extranjeras, las locales y el Gobierno, que no puede dar la espalda a la sociedad civil porque sin ella no puede alcanzar sus compromisos internacionales. Ese es el desafío.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

«Queremos acompañar a miles de niños que migran solos en África»