Una asociación con solo ocho enfermos

La entidad nacinoal de afectados por la sacoidosis, cuyo día se conmemora hoy, instalarán por primera vez mesas informativas y petitorias en distintos puntos de la ciudad


La rara enfermedad que padecen no es contagiosa y tiene una incidencia en la población española de 1 a 4 personas por cada 100.000 habitantes. La sarcoidosis, cuyo día se conmemora hoy a nivel mundial y por primera vez en A Coruña, «es una enfermedad provocada por una inflamación anómala de los tejidos de un órgano que afecta a su normal funcionamiento, principalmente pulmones, ganglios linfáticos, piel, hígado...», explican Uxía Nogueira y Fernando Varela, coordinador en Galicia de la asociación nacional, que preside una gallega, Patricia Nogueira. Uxía y Fernando son dos de los ocho enfermos de la provincia que forman parte de un colectivo que no puede ser muy numeroso debido a la baja incidencia de la dolencia. «En toda España pasamos del centenar de asociados», comentan durante su intervención en Radio Voz. Hoy darán a conocer la sarcoidosis e intentarán recaudar fondos en las mesas petitorias que instalarán en los Carrefour de Alfonso Molina y los Rosales, y en el pasadizo de El Corte Inglés. «Nuestra intención es estar por la mañana y por la tarde, pero será más bien hasta que aguantemos de pie», comentan sin perder el sentido del humor.

Promoción histórica

El grupo de alumnos que este año se graduaron en el colegio Peñarredonda tienen el honor de hacerlo coincidiendo con las bodas de oro del centro. Y como va pasando el tiempo resulta que varios padres de chavales de esta promoción, la 45.ª de la historia del colegio, también son exalumnos del mismo. Incluso el abogado Javier Sanz pronunció el sábado la conferencia en el acto en el que se graduó su hijo. La celebración sirvió para homenajear a dos profesores veteranos, Fernando Martínez Vizcaíno y Juan Freire Balado. «El próximo evento del 50.º aniversario será un encuentro de antiguos alumnos y profesores el 4 de junio y esperamos un asistencia multitudinaria», destacan desde este colegio de Fomento.

Mesón, taberna y casa

La zona centro perdió esta semana uno de los pocos lugares que quedaban para tomar tapas o raciones de siempre, callos, orella, raxo, zorza o pulpo. Me refiero a Casa Manolo, en Fernández Latorre. «Nos llegó la edad de jubilación», comenta Manolo Areán Santomé, natural de Chantada, al igual que su mujer y cocinera, Neli Vázquez Vence. En 1980 llegaron a nuestra ciudad y Manolo debutó en la hostelería coruñesa en un clásico, la cafetería Oxford. Después pasó por La Maquía, en la Cuesta de la Unión y el mesón O Bo, donde también trabajó su esposa. Después, durante más de dos décadas, regentaron sucesivamente Mesón Manolo, Taberna Manolo y Casa Manolo, en Ramón Cabanillas, Ramón de la Sagra y en los últimos años en la citada calle Fernández Latorre, donde ya no queda ni el cartel del bar. «Ahora nos dedicaremos a cuidar a los nietos. Tenemos dos, uno de 5 años y otro de 3 meses», informa la abuela. Mientras tanto, muchos vecinos y clientes se quedaron huérfanos. «Nos fuimos a toda prisa y no nos dio tiempo de despedirnos de la gente, que fueron más amigos que clientes», destacan.

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