Una obra al 80 % de su primera fase y cumpliendo plazos tras muchas demoras


La historia reciente de la fábrica de tabacos tiene mucho que ver con promesas siempre pospuestas. Desde su cierre definitivo en diciembre del 2002, se anunciaron actuaciones inminentes que los distintos gobiernos no lograron ejecutar hasta que finalmente se puso en marcha este verano.

El edificio, en manos de Vicepresidencia, se convertirá en sede judicial y allí irán a parar la Audiencia y diversos servicios jurídicos que se ubicarán en las tres plantas de un gran rectángulo de 94 por 75 metros.

La metamorfosis del emblemático inmueble costará algo más de 14 millones de euros y culminará, si se cumplen los plazos -y esta vez parece que sí- a finales del 2016.

Aunque poco quedará de la vieja fábrica, las obras de restauración sí respetarán muchos elementos arquitectónicos existentes. La intención es mantener las viejas vigas y columnas metálicas, o estancias abovedadas y techos, siempre que sea posible. También se preservará otro elemento que se salvó milagrosamente tras una década con el edificio cerrado: el reloj que corona la entrada de la fábrica seguirá en su sitio, como allí sigue -pendiente de una restauración apropiada- la maquinaria que lo hace funcionar.

El alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, y el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, visitaron ayer las instalaciones. El primero recordó que la colaboración entre administraciones permitió solucionar un problema que ya duraba doce años. El segundo apuntó que la obra va ya al 80 % de su primera fase, la centrada en las tareas de limpieza y desescombro de los materiales innecesarios.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Una obra al 80 % de su primera fase y cumpliendo plazos tras muchas demoras