La familia, pendiente de la autopsia a la mujer que apareció muerta en un escaparate en A Coruña

Rodri García A CORUÑA

A CORUÑA

Tenía un golpe en la cara. Se trata de una vecina de la ciudad que había ido a un concierto y se quedó en el lugar donde duerme habitualmente una pareja de vagabundos

11 ago 2014 . Actualizado a las 10:57 h.

«No entiendo cómo pudo pasar esto». Es la reflexión que se hacía ayer un familiar de la mujer que apareció muerta en la mañana del sábado en la entrada de una tienda de regalos de la calle Riego de Agua, en A Coruña. La víctima es una vecina de la ciudad, de 37 años de edad, que según explicaron personas cercanas a la familia había salido el viernes por la tarde de la casa de sus padres, con los que vivía, para ir a un concierto a la plaza de María Pita.

No supieron más de ella, hasta que a la mañana siguiente recibieron una llamada de la Policía Nacional que les informó de lo sucedido. Fuentes próximas a la familia, que califican a la fallecida como «una mujer estable», explicaron que precisamente el viernes había dejado el teléfono en casa «pero podía haber llamado si tuviera algún problema». Estas mismas fuentes aseguraron que la familia, «muy consternada», esperaba ayer el resultado de la autopsia. Los familiares también apuntaban que la mujer apareció con un golpe en la cara, «pero eso también pudo hacérselo al caer en algún sitio», explicaron. Sin embargo, fuentes de la investigación descartaron ayer que se tratase de una muerta violenta.

Mientras en la entrada de la tienda donde apareció el cadáver el sábado por la mañana, amanecían ayer el vagabundo que duerme habitualmente en este lugar y su compañera, a la que en un principio se dio por muerta. Tanto el dueño del establecimiento como vecinos de la zona apuntaron en un primer momento que la fallecida era precisamente esta vagabunda. Y precisamente ayer era ella misma la que recordaba que cuando ambos llegaron al escaparate donde suelen pasar las noches, para acostarse, en la madrugada del pasado viernes, «serían las tres de la mañana o por ahí, ella estaba ahí». La reconocieron porque durante la tarde ya la habían visto por la zona y antes de acostarse «la tapamos con una manta por si tenía frío durante la noche». Es más, según comentaron fuentes cercanas a la investigación la fallecida les habría pedido permiso a los dos vagabundos habituales de ese local para dormir con ellos.