La nueva ordenanza de ruidos rebaja la presión sobre el botellón

El PP suprime el artículo contra las «reuniones tumultuosas» en vía pública

Isabel Rodó
A Coruña / la voz

«Hemos reflejado cerca del 40 % de las 156 alegaciones presentadas» a la nueva ordenanza de ruidos, explicó ayer el concejal de Medio Ambiente, Enrique Salvador. La normativa irá a pleno la próxima semana y Salvador confía en que logre el máximo apoyo, ya que parte de los cambios introducidos se basan en las sugerencias de la oposición, especialmente del PSOE y el BNG, además de otras presentadas por colectivos vecinales, profesionales o incluso de ciudadanos particulares.

El cambio más significativo es la desaparición del artículo 52.2, que proscribía las «reuniones tumultuosas» en parques, jardines y otros espacios públicos, en especial «consumiendo bebidas alcohólicas». Esa expresión generó mucha polémica cuando se hizo público el primer borrador del texto, y aunque el gobierno aclaró que solo pretendía evitar problemas como los que se daban ante el bar King, la oposición denunció que su redacción podría justificar que se multase a manifestantes además de a botelloneros más o menos peligrosos.

Finalmente, el artículo ha sido eliminado, como reclamaba la oposición, y el propio Salvador afirmó ayer que la norma no está planteada para regular el asuntos del botellón, como también se indica en la respuesta a alegaciones que pedían «prohibirlo».

Hay más cambios. A petición de los hosteleros se ha suprimido el artículo que les obligaba a impedir a los clientes salir de sus establecimientos con vasos o botellas, ya que se entiende que esa tarea corresponde a la policía.

También serán los agentes y funcionarios municipales los que se encargarán de llevar a cabo los controles de ruidos. La redacción original decía que podrían realizarlos empresas privadas autorizadas por el Ayuntamiento, pero la oposición planteó que carecerían de autoridad para imponer sanciones. Por ese motivo se ha decidido que esa tarea recaiga siempre en funcionarios, aunque podrán colaborar empresas si se requiere equipamiento específico para controles más complejos.

El gobierno local también ha rechazado las alegaciones de la federación vecinal para constituir una comisión de seguimiento, ha autorizado un período de tres años para que los establecimientos comerciales se adapten a la norma y amplía de 24 a 72 horas el plazo para que reparen sus equipos acústicos averiados.

El gobierno explico además el texto de otras dos ordenanzas que irán a pleno el lunes y el cambio de usos del gobierno militar.

Usos hosteleros

Locales más accesibles. Con el fin de beneficiar al colectivo de discapacitados, el Ayuntamiento exigirá a los establecimientos hosteleros que una de cada diez mesas altas sea accesible para personas con movilidad reducida. En este sentido, también será obligatorio que los bares y cafeterías ubicados en edificios en los que no se puedan realizar obras instalen una rampa portátil que haga más fácil su acceso.

Actividades en locales

Agilidad en las licencias. El Ayuntamiento tramitará las actividades que los hosteleros quieran llevar a cabo en sus negocios a través de comunicaciones previas. Además, con el objetivo de agilizar las licencias, los técnicos controlarán las actividades a posteriori, una vez que los locales ya hayan entrado en funcionamiento.

antiguo gobierno militar

Nuevos usos del edificio. La parcela del antiguo Gobierno Militar ya no será utilizada con fines defensivos. A partir de ahora, el inmueble estará dedicado a usos sociales y culturales. De los casi 4.000 metros cuadrados de los que dispone el edificio, 700 se destinarán a las nuevas instalaciones del Centro Cívico Ciudad Vieja-Salvador de Madariaga. Una modificación con la que el Ayuntamiento pretende saldar «una deuda histórica con los vecinos».

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