Diez meses después de su fallecimiento, facultativos y pacientes se sumarán esta tarde en Palexco al homenaje a Camilo Veiras Candal, el médico que combatió el cáncer con conocimientos, dedicación y una especial sensibilidad para ponerse en el lugar del enfermo. «Mi padre me enseñó a escuchar, a tener siempre cinco minutos más para el paciente, a no cerrar nunca la puerta de la consulta; siempre me decía: ''Lo más importante es saber estar con el paciente, lo demás está en los libros''», comentaba ayer su hija, María Veiras, que heredó la vocación por la oncología. Para la familia del especialista, que impulsó el Centro Oncológico, el esfuerzo de la Asociación contra el Cáncer para organizar el homenaje es una demostración «de que la gente le tenía cariño y que no se ha olvidado todo lo bueno que hizo». En la larga nómina figuran la puesta en marcha de la unidad de cobalto, el servicio de radioterapia, el de radiofísica, medicina nuclear... o el primer acelerador lineal de Galicia, pero, sobre todo, la afabilidad y un ejercicio activo de la humanidad en el trato. Esta tarde, glosarán su figura Elena Viturro, presidenta provincial de la AECC; el presidente del Centro Oncológico, José Antonio Quiroga; Luciano Vidán, presidente del Colegio de Médicos; José Carro, presidente de la Academia de Medicina; José María Fraga, decano de Medicina; Pilar Farjas, conselleira de Sanidade, y el alcalde, Javier Losada. «A mí me han eximido de hablar», agradece María Veiras, que acudirá acompañada por su madre, Rosa Lens, sus hermanos Camilo y Iago, y su hija Claudia, la pequeña de la familia de un doctor que dedicó su vida a luchar contra el cáncer.