Recuperan un cañón, una espada y balas de la flota de Moore hundida en la bahía

A CORUÑA

15 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Parte de la historia oculta de la batalla Elviña empieza a asomar bajo los lodos de la bahía coruñesa. Una expedición arqueológica subacuática bendecida por el Ministerio de Cultura ha empezado a sacar a la superficie los restos de los naufragios de las al menos siete embarcaciones inglesas que no pudieron completar la huida de la ciudad ante el acoso de las tropas napoleónicas del mariscal Soult.

Aquellos fríos días del 16 y 17 de enero de 1809, mientras sir John Moore y un grupo de sus mejores soldados se empleaba a fondo en contener el avance de los franceses para facilitar la evacuación de sus heridos de A Coruña, el golfo Ártabro se llenó de una lluvia de plomo procedente de los cañones de los galos, que querían consumar su victoria destrozando al ejército inglés.

En ese intercambio de cañonazos, siete de los barcos de la flota británica acabaron bajo las aguas, al pie del castillo de San Antón y allí han permanecido a lo largo de los últimos doscientos años, sin más visitas que las de los submarinistas que disfrutaban del valioso tesoro histórico.