En directo | Un embajador en el mercado da Guarda El público vitoreó al ex alcalde coruñés en su primera visita oficial a la ciudad tras ser nombrado emisario en el Vaticano
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?i Francisco Vázquez fuera una estrella del rock, sería como Mick Jagger. No por los piterpanes ajustados, que el ex alcalde siempre viste como un dandy, sino por su capacidad para enloquecer al público. Porque, casi, casi, fue eso lo que causó con su presencia en la inauguración del nuevo mercado de la plaza de Lugo. ¿Un poco exagerado? Pues los comentarios que se escucharon, entre risas nerviosas, eran del estilo: «¡Ay, Paco, qué cachondo estás!» o «¡Qué elegante, eso sí que es un señor, para mi lo querría!». La nube de fotógrafos buscó en todo momento el abrazo de Vázquez con Javier Losada, y lo hubo, en más de una ocasión, pero los brazos de Paco también estrecharon, cuando las cámaras no enfocaban, a las placeras, sobre todo, como las llamó él, «a las pescadoras». «Porque quiero compartir con ellas su alegría», explicó. El embajador español en el Vaticano, de todas formas, no ha llegado a su ciudad con el objetivo de darse baños de multitudes: «Vengo dispuesto a disfrutar del mes de agosto sin agobios, hasta el 2 de septiembre». Porque, según confesó el mismo, éstas son sus primeras vacaciones en toda regla desde hace 23 años. Las responsabilidades de la alcaldía no le dejaban saborear las fiestas de María Pita sin preocupaciones y, ahora que puede, aprovecha cada minuto: «Ya estuve con mis nietos, porque vengo como un ciudadano normal, a estar con mi familia». ¿Y qué tal en Roma? «Es un mundo diferente. Roma es una ciudad única». Un escenario intelectual inacabable con gente «cariñosa» y entre la que es fácil integrarse. Su gestión allí, según dijo a los periodistas, «está teniendo resultados positivos» y el diálogo con la Santa Sede se ha «renovado y encauzado». Vamos, que A Coruña perdió un alcalde y España ganó un mediador. Un trueque que, para algunos coruñeses, no ha sido justo. «Tienes que volver para aquí. Que te echamos de menos». Pero Francisco Vázquez dejó todo bien atado: «Javier -refiriéndose al actual alcalde- trabaja muy bien». Y su sucesor le correspondió: «Gracias, Paco, por el proyecto realizado».