El Comité Organizador de la Batalla de Elviña premia a Pérez Reverte

A CORUÑA

FOTOS: EDUARDO

Instalada en la calle Real una placa en honor del héroe coruñés Diego del Barco El escritor recogerá en abril la distinción por promocionar la recreación histórica

14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?edobles de tambor, trajes de colores y paso marcial. Así se despertó A Coruña ayer. Se conmemoraba el 196 aniversario de la batalla de Elviña y los uniformes rojos y azules tomaron el centro de la ciudad y los arrabales desde primera hora. A muchos ciudadanos les sorprendió el desfile. «Falta un mes para el Carnaval», exclamaba un viandante sorprendido por la presencia de los representantes de la Asociación Napoleónica Española y los Royal Green Jackets. Una primera visita a lo que hoy ocupa el campus de Elviña, el lugar exacto en el que falleció el general británico sir John Moore, abrió el calendario de actividades diseñado por el Comité Organizador de la Batalla de La Coruña. La ceremonia, íntima y breve, contó con la presencia de los cónsules de Francia, Mónica Dotras, y el Reino Unido, James Skinner, así como de otras autoridades locales. El epicentro de la celebración se trasladó entonces a la calle Real. Allí se celebró el acto central del recordatorio de este año. Con las tropas invitadas formando un vistoso arco iris y la Banda Municipal interpretando los acordes del himno gallego y el español, el alcalde de la ciudad, Francisco Vázquez, descubrió una placa -que, por cierto, lucía torcida- en memoria del brigadier de Artillería Diego del Barco y de la Zendeja, miembro de una estirpe de militares coruñeses cuyos cuatro miembros murieron en el campo de batalla en diferentes contiendas. A Diego le sorprendió la muerte en el sitio al que sometieron las tropas napoleónicas a la localidad cántabra de Laredo. Desde ayer, en la pared del número 49 de la calle Real, en el mismo solar que ocupaba su domicilio familiar, se recuerda su presencia con una placa: «La ciudad de La Coruña honra su memoria», se puede leer tras las fechas de nacimiento y muerte del protagonista. Luego, la comitiva militar se desplazó al jardín de San Carlos, para honrar la tumba de John Moore con una ofrenda floral y la tradicional descarga de mosquetes que impregnó el aire de un extraño aroma a pólvora. Con cierto retraso, la parada militar se dirigió al palacio municipal. Allí se procedió a la entrega de las cinco medallas de oro con las que el Comité Organizador de la Batalla de Elviña quiso distinguir a sus colaboradores. Homenajeados Algunos de ellos no pudieron estar presentes. Como el escritor Arturo Pérez Reverte, enfrascado en la promoción de su último trabajo. «Vendrá en abril o mayo a recoger la medalla, porque se siente muy identificado con las iniciativas para salvaguardar la historia», explicaba Manuel Arenas, el impulsor de los actos conmemorativos. Tampoco estuvo Leoncio Verdera, por un problema personal, ni el fallecido Jaime Martínez, ex director de la oficina de turismo de la Xunta, «dos de nuestros mejores asesores», en palabras de Arenas. Sí estuvieron presentes los cónsules de Gran Bretaña y Francia, James Skinner y Mónica Dotras, que lucieron con orgullo su medalla en la comida celebrada en el propio palacio municipal. Los actos de recuerdo de la batalla de Elviña seguirán hoy. El escenario principal será el puente de O Burgo, en el vecino municipio de Culleredo. Allí se enfrentaron en una importante escaramuza que se zanjó con la voladura de la infraestructura. La recreación de la batalla dará comienzo a la una de la tarde y se movilizarán más de sesenta personas equipadas con sus trajes de época procedentes de diferentes colectivos históricos españoles, franceses e ingleses. «Ojalá haga tan buen día como hoy (por ayer)», pedía Manuel Arenas tras la recepción en el Ayuntamiento.