Los cabezas de lista del PSOE y el PP, Francisco Vázquez y Fernando Rodríguez Corcoba, desvelarán hoy sus programas electorales completos. Tras un largo suspense aderezado por las pequeñas dosis de propuestas que ambas candidaturas iban ofreciendo casi a cuentagotas, los electores tendrán a partir de hoy en sus manos los proyectos de los dos partidos con mayor representación en el Ayuntamiento coruñés. No habrá tampoco grandes sorpresas. Las líneas generales de las propuestas socialistas fueron reveladas en actos diferentes por los responsables de cada área en el gobierno municipal. Continuidad en la defensa de los intereses de la ciudad y apuesta decidida por los intereses estratégicos de A Coruña, es decir, la tercera ronda, el puerto exterior y Alvedro, son algunos de los ejes que vertebran el discurso programático que defenderá Francisco Vázquez en los próximos días. En total, el programa socialista recoge más de cuatrocientas iniciativas relativas a todos los ámbitos de actividad en la ciudad coruñesa. Vázquez ya insistió durante la precampaña que «aquí no hay grandes sorpresas, sino objetivos necesarios para desarrollar los aspectos sociales y de convivencia. Los derechos ciudadanos son ya una obligación para los políticos». En las grandes líneas de los asuntos pendientes, el Partido Popular mantiene un discurso prácticamente idéntico al del actual equipo de gobierno. La candidatuta de Fernando Rodríguez Corcoba sostiene similares líneas de trabajo a las defendidas por el PSOE, aunque añade algunas propuestas novedosas, como la creación de un cuarto cinturón de circunvalación a la ciudad que completa la tercera ronda, una vieja reclamación pendiente de desarrollo por la falta de los correspondientes proyectos y también de su finaciación. El Bloque, por su parte, ha intentado eludir cualquier suspense. Los nacionalistas presentaron el pasado martes todas sus iniciativas «nun programa no que están claramente detallados os tempos e os cartos precisos para cada inversión». Henrique Tello defiende «a necesidade de cumprir as propostas. E quen non sea quen, debe deixar o seu sitio a outras persoas que o fagan».