Cómo leer una etiqueta de vino
Toda la información que necesitas saber está en la botella: te enseñamos a interpretarla con los vinos de Bodegas Marqués de Vizhoja como ejemplo
Coger una botella de vino en el lineal de una tienda o en la carta de un restaurante y descifrar su etiqueta puede resultar intimidante para quien no está familiarizado con el mundo del vino. Cosecha, variedad, graduación... son datos que aparecen siempre, pero no en todos los casos se entienden. Sin embargo, aprender a leerlos no requiere ser un experto, basta con saber qué buscar. Usamos como ejemplo los vinos de Bodegas Marqués de Vizhoja para repasar, punto por punto, qué cuenta una etiqueta y por qué merece la pena detenerse a leerla.
La añada: el año de la cosecha
Es el dato más buscado, y también el más sencillo de interpretar. Eso sí, hay que tener en cuenta que el año que figura en la etiqueta indica cuándo se vendimió la uva con la que se elaboró ese vino, no cuándo se embotelló ni cuándo se puso a la venta. En los blancos jóvenes, la añada es especialmente relevante porque este tipo de vinos se elaboran para disfrutarse frescos, dentro del año o los dos años siguientes a la vendimia, cuando conservan mejor su carácter afrutado y su viveza en boca.
La variedad de uva
La variedad empleada -o variedades, cuando estamos ante un plurivarietal- determina buena parte del carácter del vino: su aroma, su acidez, su cuerpo. Los vinos de Bodegas Marqués de Vizhoja son un buen ejemplo de cómo varía ese perfil de una etiqueta a otra. Torre la Moreira es un monovarietal 100% albariño, elaborado con uva propia recolectada a mano en la Finca La Moreira y otras fincas del Valle del Condado do Tea. Señor da Folla Verde, en cambio, es un plurivarietal compuesto por albariño (70%), loureira (15%) y treixadura (15%), un ensamblaje pensado para sumar a la uva albariño la parte floral de la loureira y el punto cítrico de la treixadura. Que la etiqueta detalle esta información permite anticipar, en gran medida, qué se va a encontrar quien descorche la botella, incluso antes de servir la primera copa.
La graduación alcohólica
Expresada en porcentaje de volumen (% vol.), la graduación alcohólica es un dato obligatorio y también orientativo del estilo del vino. Los blancos jóvenes y frescos, pensados para el aperitivo o para acompañar pescados y mariscos, suelen moverse en graduaciones moderadas, en torno a los 11,5-13% vol., frente a vinos más estructurados o de crianza, que tienden a tener graduaciones algo más altas. Fijarse en este número ayuda también a calcular cuánto se está bebiendo realmente, algo especialmente útil en encuentros informales donde la copa se rellena sin prestar demasiada atención.
El origen: bodega y denominación
La etiqueta debe identificar siempre al elaborador o embotellador y, cuando corresponda, la denominación de origen o indicación geográfica protegida bajo la que se ampara el vino. Pero la Denominación de Origen y la indicación geográfica protegida no son los únicos sellos de procedencia que puede llevar una botella, ni su ausencia resta valor al vino; hay etiquetas que optan por no acogerse a ella y no por ello son menos representativas de su territorio.
En Bodegas Marqués de Vizhoja conviven ambos casos. Torre la Moreira y Señor da Folla Verde llevan en su etiqueta el sello de la Denominación de Origen Rías Baixas, dentro de la subzona del Valle del Condado do Tea. Por otra parte, el histórico Marqués de Vizhoja, el vino que da nombre a la bodega desde 1968, no se ampara bajo ninguna denominación de origen, y no por ello deja de identificar con claridad su procedencia y su más de medio siglo de trayectoria familiar. En ambos casos, lo que garantiza la etiqueta es la trazabilidad del vino, quién lo hace y de dónde viene, con o sin denominación de por medio.
Más allá de los datos obligatorios, los sellos que cuentan una historia
Junto a los datos exigidos por la normativa, cada vez es más frecuente encontrar en las etiquetas otros símbolos que hablan de los valores y el compromiso de la bodega que hay detrás. En el caso de Torre la Moreira y Señor da Folla Verde, los dos vinos de Bodegas Marqués de Vizhoja amparados por la Denominación de Origen Rías Baixas, hay tres sellos que merecen una mención aparte.
El primero es el sistema de lectura braille que incorpora la etiqueta de Torre la Moreira, que lo convierte en el primer albariño en incluir esta información táctil, pensada para que las personas con discapacidad visual puedan identificar el vino sin depender de la vista. Es un gesto de accesibilidad poco habitual en el sector y que convierte a la etiqueta en algo más que un soporte de información, también en una herramienta de inclusión.
El segundo es el sello vegano de V-Label, que certifica que en la elaboración del vino no se ha empleado ningún producto de origen animal durante el proceso de clarificación. El vino blanco Marqués de Vizhoja y los D.O. Rías Baixas Torre la Moreira y Señor da Folla Verde cuentan con esta certificación, lo que sitúa a Bodegas Marqués de Vizhoja entre las primeras bodegas gallegas en tener sus vinos certificados como veganos. Para quienes siguen una alimentación vegana, este distintivo en la etiqueta resuelve de un vistazo una duda que, de otro modo, sería difícil de despejar.
El tercero es la pertenencia al movimiento Slow Food Compostela, que reconoce a Torre la Moreira y Señor da Folla Verde como productos que abanderan la filosofía de la familia Peláez, fundadora de la bodega en 1968: tradición, pura enología y responsabilidad social. Slow Food es el movimiento internacional que defiende una producción de alimentos y bebidas buena, limpia y justa, respetuosa con el territorio, las variedades autóctonas y los métodos tradicionales de elaboración. Que estos vinos cuenten con este aval sitúa a la bodega dentro de una filosofía de producción que va más allá de la cosecha, habla de una forma de entender el vino ligada al paisaje del Valle del Condado do Tea y a la cultura gastronómica de la que procede.
Leer la etiqueta, conocer el vino
Al final, dedicar unos segundos a leer una etiqueta antes de descorchar la botella no es un gesto de esnobismo, sino una forma sencilla de saber qué se está a punto de beber, de dónde viene, con qué uva se ha elaborado y qué compromisos hay detrás de esa bodega. En el caso de Bodegas Marqués de Vizhoja, esa lectura revela algo más que datos técnicos, revela una manera de entender el vino que combina la la tradición familiar con la atención a la accesibilidad, la alimentación consciente y la producción responsable.