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28 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En cualquier obra, desde una vivienda de nueva construcción hasta una pequeña reforma, la pintura desempeña un papel mucho más relevante de lo que a menudo se percibe a simple vista. Más allá de su función estética, se ha convertido en un elemento esencial para proteger materiales, mejorar el comportamiento de las superficies frente al paso del tiempo y aportar personalidad a los espacios interiores y exteriores.

La industria del recubrimiento avanza en paralelo a las nuevas exigencias del sector de la construcción, donde cada vez se demandan soluciones más eficientes y respetuosas con el entorno. En este contexto, los fabricantes han intensificado el desarrollo de formulaciones que incorporan pigmentos ecológicos y componentes menos contaminantes, capaces de ofrecer al mismo tiempo una elevada resistencia al desgaste y a las condiciones meteorológicas.

La tendencia también se refleja en el terreno del diseño. Aunque los tonos suaves continúan siendo una elección habitual por su versatilidad y por la sensación de luminosidad que aportan a las estancias, en los últimos años se abre paso una mayor libertad cromática que introduce colores más intensos y atrevidos en determinados ambientes.

«Aínda que se trata dun tema moi persoal e cada promotor ten as súas ideas e gustos, segue habendo certa preferencia polos brancos rotos e polas cores neutras. Ben é certo que este é un sector en constante evolución e, sen ir máis lonxe, a cor de moda este ano é un familia versátil de índigos que van do azul free, moi vibrante, a un delicado ton claro chamado azul flow», explica Miguel Vecino, responsable de Composcolor, empresa que comercializa productos de la firma Procolor, líder absoluto del sector con más del 40 % de las ventas.

Paralelamente, la innovación tecnológica está ampliando las prestaciones de estos productos. Las llamadas pinturas inteligentes incorporan propiedades adicionales que van desde la capacidad de mejorar la calidad del aire interior hasta la resistencia frente a la humedad, el polvo o pequeñas imperfecciones en las superficies. De este modo, el recubrimiento deja de ser solo un acabado decorativo para convertirse en una herramienta funcional dentro del mantenimiento de los edificios.

A esta evolución se suma un creciente interés por las alternativas más sostenibles. Las gamas de pintura ecológica, elaboradas sin disolventes químicos y con un menor impacto ambiental, ganan presencia en proyectos de obra nueva y en trabajos de rehabilitación. Una tendencia que refleja cómo el sector busca equilibrar estética, innovación y respeto por el medio ambiente en cada nueva aplicación.