Cómo saber que un contenido está hecho con inteligencia artificial
Dudar de si un contenido está generado por la mano humana o por una IA es una duda cada vez más común y razonable. Para aclararla existen ciertas pautas a seguir y detectores de IA que hacen este trabajo más sencillo y fiable
La inteligencia artificial (IA) es una herramienta cada vez más presente en nuestras vidas y en la generación y creación de contenido. Se emplea para redactar textos, crear y retocar imágenes, animaciones o vídeos con resultados profesionales y solventes.
En la mayoría de ocasiones distinguir si estos contenidos están hechos por la mano humana o por una inteligencia artificial supone un reto. Para esclarecer si un texto o una imagen están creadas con herramientas de IA como ChatGPT, Midjourney o DALLE, se puede emplear un detector de IA que nos ayude a discernir fijándonos en algunos puntos clave.
Algunas de estos puntos para saber si un contenido ha sido elaborado por una inteligencia artificial son los siguientes:
Absoluta ausencia de errores
Si el texto no contiene ni un solo error gramatical, ortográfico o tipográfico puede que esté generado por IA. En un texto escrito por una persona profesional no suelen aparecer errores de este tipo pero es posible que se cuelen en algunas ocasiones.
Repeticiones
La IA crea contenidos y textos que suelen repetir la misma idea expresada de formas diferentes. Abusa un poco de la redundancia con frases, expresiones o palabras comunes.
Fiabilidad de las fuentes
Un contenido generado por IA emplea fuentes diversas de internet pero en algún caso, si no consigue referenciar datos, acaba por inventarlos o atribuirlos a fuentes que no existen.
Carencia de identidad
Un autor humano siempre le va a dar al texto, imagen o vídeo que cree su seña de identidad, un tono particular, una estructura o una forma de presentarlo única y diferente. Si se trata de textos de opinión, de textos publicitarios, de obras de ficción, la parte creativa humana es más notoria. La falta de identidad propia se hace más evidente en caso de que la IA sea la autora del trabajo que optará por una identidad y un tono más neutros. No se aprecia en este tipo de contenidos emociones reales o al menos las mismas que en un contenido humano. La IA puede imitar emociones, pero no sugiere vivencias auténticas.
Falta de detalles
Un contenido que ha sido creado por la IA suele ser bastante genérico y evita ofrecer detalles muy concretos como fechas o experiencias reales. Además optará por el equilibrio y por posiciones neutras sin decantarse mucho hacia uno u otro lado. La IA no se posiciona, ni expresa opiniones personales en ningún caso y es aquí donde la mano humana es más evidente a la hora de crear un texto o imagen.
Otras cuestiones que nos pueden guiar sobre la autenticidad de un texto es la frecuencia en la que aparecen determinadas palabras, algunos signos de puntuación, si las frases son o no largas etc.
En el caso de las fotografías, si detrás está una IA se puede apreciar en algunos detalles como sombras incoherentes, objetos duplicados o deformados o rostros excesivamente lisos o perfectos. En caso de un vídeo se pueden detectar señales como labios desincronizados al hablar, iluminación cambiante, bordes borrosos o parpadeo poco natural. Si hablamos de audios, algunas señales de alerta de empleo de IA son las entonaciones asépticas sin emoción, las voz sin respiración, el volumen uniforme sin variaciones o la pronunciación exacta independientemente del idioma.
Si tienes dudas de si la IA está o no detrás de un contenido, existen herramientas muy útiles para averiguar este tipo de uso como un detector de IA. Estos detectores emplean modelos de aprendizaje automático para analizar textos y son capaces de identificar señales de alerta para saber si fueron creados por redes generativas.
Se centran en la falta de profundidad y creatividad, la repetición de ciertas palabras y frases, la longitud de las oraciones y la información inexacta o desactualizada. Además de los detectores de texto, existen plataformas para detectar imágenes o vídeos generados por IA que escanean el contenido visual tanto en su conjunto como por áreas para buscar signos de inteligencia artificial en su creación.
En todo caso, es importante señalar que no existe ningún detector de IA 100% fiable. Para elegir uno confiable ha de mostrar el porcentaje de acierto y saber qué modelos de IA es capaz de detectar. Debe estar actualizado, hacer un análisis explicativo del contenido, respetar la privacidad y tener baja tasa de falsos positivos.