CONTENIDO PATROCINADO
OFRECIDO POR SGP ABOGADOS Y LOIS CARREIRA ABOGADOS
30 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En la vida, hay momentos de cambio que requieren más que decisiones emocionales: necesitan respaldo legal, claridad y acompañamiento profesional. Dos situaciones que marcan profundamente a las personas —el divorcio y la insolvencia económica— pueden ser también el inicio de una nueva etapa si se gestionan con el enfoque jurídico adecuado.

Divorcio: proteger lo importante en tiempos difíciles

El divorcio no es solo una ruptura sentimental, sino un proceso legal que implica decisiones clave: la custodia de los hijos, el reparto de bienes, pensiones alimenticias y el derecho de visitas. Un buen asesoramiento legal permite afrontar este momento con serenidad, evitando conflictos innecesarios y defendiendo los derechos e intereses de todas las partes, especialmente si hay menores involucrados.

Ley de la Segunda Oportunidad: empezar de nuevo sin deudas

La Ley de la Segunda Oportunidad está diseñada para que particulares y autónomos que no pueden hacer frente a sus deudas puedan liberarse legalmente de ellas y comenzar de cero. Tras un proceso judicial y extrajudicial, y cumpliendo ciertos requisitos, es posible cancelar la deuda total o parcialmente, ofreciendo un respiro real a quienes atraviesan situaciones económicas asfixiantes.

Tanto en el ámbito personal como en el financiero, el derecho no es solo un mecanismo de resolución de conflictos, sino una herramienta para recuperar la tranquilidad, la estabilidad y el futuro.

Hablamos con dos prestigiosos abogados para que nos den la máxima información posible sobre su trabajo en estos dos apasionantes y delicados temas.

«Stella Gonzalo, veinte años resolviendo conflictos familiares con empatía y experiencia»

En los momentos más delicados de la vida —como un divorcio, una separación o la gestión de una herencia—, contar con el acompañamiento legal adecuado marca la diferencia. Un abogado de familia no solo se encarga de tramitar documentos o comparecer en un juicio: su labor implica escuchar, orientar y buscar soluciones que minimicen el impacto emocional y económico de estas situaciones. Cuando hay hijos menores implicados, la elección de un profesional con experiencia, empatía y capacidad de negociación se vuelve aún más crucial. Optar por vías de mutuo acuerdo —ya sea judicial o notarial— siempre resulta más beneficioso: permite alcanzar acuerdos duraderos, evitar conflictos innecesarios y proteger el bienestar de todos los implicados, especialmente de los menores. En este contexto, la figura del abogado se convierte en un aliado indispensable para resolver conflictos de forma más humana, eficaz y respetuosa.

Con casi veinte años de experiencia, Stella Gonzalo ejerce como abogada de familia desde su despacho en Milladoiro, a pocos minutos de Santiago de Compostela. Su filosofía profesional se basa en un principio claro: escuchar, comprender y acompañar a las personas en uno de los trances más difíciles de su vida. Y nadie mejor que ella para contarnos los desafíos en los procesos de divorcios y cómo se han de ver desde el punto de vista de un profesional abogado de familia.

Una abogada de familia comprometida y cercana

Soy abogada de familia con despacho de abogados en el Milladoiro, cerca de Santiago de Compostela y llevo casi veinte años ejerciendo esta profesión, ayudando con experiencia, profesionalidad y, sobre todo, empatía y cercanía a las personas para resolver sus problemas.

Escuchando las preocupaciones de todos los que necesitan asesoramiento, nos involucramos y buscamos siempre el mejor resultado.

Siempre he creído que un buen asesoramiento evita problemas posteriores y acudir a un abogado para preguntar y asesorarse antes de tomar cualquier decisión en la vida respecto de un divorcio o separación hace que se tome con certeza, confianza y acierto.

Contar, en esos momento, con un abogado de confianza y comprometido, hace que se alcance el mejor resultado posible

Ofrecemos nuestra ayuda en muchas áreas del derecho, pero tras tantos años como abogada de familia sigo todavía entusiasmada con esta especialidad en mi profesión. Gestionando los divorcios y las herencias, momentos tan difíciles de las personas, he aprendido que no podemos olvidarnos que, cuando se llega a la difícil decisión de divorciarse o separarse en el caso de las parejas de hecho, es una situación personal muy complicada y (más si hay hijos menores), se tienen mil dudas y no se sabe cómo proceder. Contar, en eses momento, con un abogado de confianza y comprometido, ofreciendo un buen asesoramiento profesional, experiencia, empatía y cercanía hace que se alcance el mejor resultado posible tratando de ayudar a sobrellevar este proceso judicial. 

¿La figura del abogado o el mediador?

Actualmente cada vez hay más divorcios y separaciones de parejas de hechos, con varias vías a las que poder acudir para solventar esta situación, pudiendo, en muchos casos evitar la vía judicial que siempre es más fría, económicamente más cara y compleja.

Cuando una pareja decide separase o divorciarse, existiendo hijos menores de edad implicados, es aconsejable que acudan a un abogado o a un mediador, para que les asesore y ayude a alcanzar una solución amistosa en las decisiones más difíciles, como la custodia de los hijos, la pensión de alimentos, las visitas o la liquidación del patrimonio. Cuestiones todas ellas difíciles de afrontar sin un asesoramiento adecuado.

Alcanzar una solución amistosa resulta, a la larga, mas beneficiosa, más económica, menos traumática y con mejores resultados, sobre todo, pensando en el interés del menor. Ya que, en caso contrario, si el divorcio es contencioso y no existe acuerdo entre las partes será el juez quien, tras haber oído a ambas partes, tome la decisión final y no siempre acorde con las necesidades e intereses de la pareja

Con una buena mediación familiar de negociación y resolución de conflictos se suele alcanzar un acuerdo duradero y que ambas partes aceptan y respetan.

Siempre es necesaria la figura de un abogado familiar en todos los divorcios incluso en aquellos donde no existen hijos menores ya que, en estos casos, se podría optar tanto por la vía judicial cuando no hay entendimiento por las partes o incluso por la vía notarial.

«La vía notarial resulta mucho más cercana que la del Juzgado, menos intimidatoria y más sencilla para aquellas parejas que toman esta decisión».

Si una pareja decide separase o divorciarse y no hay hijos menores de edad, acudir al notario, es una vía incluso más rápida y beneficiosa, podrían estar divorciados en una semana. Han de acudir de mutuo acuerdo y con un convenio regulador ya negociado por ambas partes donde se incluya la liquidación del régimen económico matrimonial.

Es importante destacar que, si hubiera hijos mayores de edad con pensión de alimentos, estos también deben acudir a firmar.

La vía notarial resulta mucho más cercana que la del Juzgado, menos intimidatoria y más sencilla para aquellas parejas que toman esta decisión.

Es necesario recordar que siempre podemos acudir a la vía judicial para divorciarnos tanto si lo hacemos de mutuo acuerdo, como si existiendo controversia entre las partes lo hacemos de forma contenciosa.

En todos los procesos de divorcio es muy importante contar con el apoyo y asesoramiento de un abogado de familia, una simple consulta puede despejar todas las dudas que tenemos sobre el proceso y hacer que este trance sea más llevadero obteniendo siempre el mejor resultado.

Lois Carrera Abogados: «La Ley de Segunda Oportunidad no es un privilegio, es un derecho para volver a empezar»

Desde su implantación en España en 2015, la Ley de Segunda Oportunidad se ha consolidado como una herramienta fundamental para ofrecer un nuevo comienzo a particulares, autónomos y pequeños empresarios atrapados por deudas que no pueden afrontar. Esta ley ha permitido que miles de personas honestas puedan liberarse de una carga que las ahogaba y recuperar su vida personal, profesional y financiera. A pesar de ser una ley eficaz y plenamente vigente, todavía existe mucho desconocimiento y desconfianza en torno a su aplicación. Por eso, contar con el asesoramiento adecuado es clave para acceder a este derecho de forma segura y efectiva.

Con más de una década de experiencia y un premio extraordinario por su excelencia académica, el abogado Pablo Lois ha convertido el despacho Lois Carrera Abogados, S.L.P., en un referente en el ámbito de la Ley de Segunda Oportunidad. Desde sus inicios, su vocación ha estado ligada a ayudar a quienes más lo necesitan en momentos de vulnerabilidad económica. Su enfoque combina conocimiento jurídico, atención personalizada y una profunda empatía hacia quienes han vivido el fracaso de un negocio, una separación o una enfermedad que les ha dejado en situación de insolvencia. En esta entrevista, Pablo Lois nos habla de su trayectoria, los casos más habituales que atienden desde el despacho y desmonta mitos sobre una ley que es una salida legal, legítima y al alcance de quienes buscan volver a empezar.

Háblenos un poco de sus inicios y trayectoria

En nuestro despacho, Lois Carrera Abogados, S.L.P. llevamos más de una década volcados en el ámbito del concurso de acreedores y la Ley de Segunda Oportunidad, convencidos de que el derecho puede y debe servir para devolver la tranquilidad a las personas que atraviesan situaciones económicas muy difíciles. Somos un despacho líder en esta materia y fuimos artífices de algunas de las primeras exoneraciones de deuda incluso antes del año 2015.

Personalmente, cuando empecé a ejercer, me di cuenta de que muchas personas vivían atrapadas por las deudas sin conocer que existían mecanismos legales para volver a empezar. Desde entonces, hemos hecho de esta causa una de nuestras vocaciones: ayudar a familias, empresarios y autónomos a liberarse de una carga que muchas veces no merecen.

Servicios principales y más demandados

En nuestro despacho tenemos todo un departamento de derecho financiero y bancario, no nos dedicamos exclusivamente a cancelar deudas a través de la Ley de Segunda Oportunidad. También llevamos a cabo negociaciones extrajudiciales con acreedores, paralización de embargos, cancelación de datos en los registros de moroso e incluso reclamamos indemnizaciones por vulneración del derecho al honor. En definitiva, acompañamos a nuestros clientes durante todo el procedimiento.

¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad y a quién ayuda?

La Ley de Segunda Oportunidad permite a particulares, empresarios y autónomos cancelar legalmente sus deudas cuando no pueden pagarlas. Es un mecanismo pensado para que las personas honestas que lo han intentado todo, no queden condenadas de por vida por una situación puntual como un negocio que fracasó, una separación, una enfermedad o simplemente una mala racha.

Sí, es una ley real y efectiva. Y, a diferencia de lo que muchos piensan, no está limitada a grandes empresarios ni a casos excepcionales. La ley está diseñada para ayudar a cualquier persona física que cumpla con ciertos requisitos, como actuar de buena fe o no haber cometido delitos económicos.

Tipos de deudas más comunes

Las deudas más habituales de las personas que acuden a nosotros son:

  • Préstamos personales y tarjetas revolving
  • Créditos rápidos o de consumo
  • Avales de empresas familiares o negocios fallidos
  • Deudas con Hacienda y Seguridad Social (que, en muchos casos, también pueden cancelarse parcial o totalmente)
  • Hipotecas con dación en pago insuficiente o viviendas ya ejecutadas

¿Algo más que quiera destacar?

Sí, me gustaría destacar algo esencial: la Ley de Segunda Oportunidad no es ningún privilegio, es un derecho real y efectivo, tanto para particulares como para autónomos y empresarios.

Muchas personas llegan al despacho o contactan con nosotros tras haberlo dado todo por su negocio: invirtieron, generaron empleo, se endeudaron por intentar mantener su actividad y, al final, por circunstancias ajenas o por el contexto económico, acabaron cerrando con deudas personales que les persiguen durante años. La Ley de Segunda Oportunidad les permite cerrar ese capítulo y volver a empezar sin arrastrar esa losa.

Y no hablamos solo de grandes cantidades, también hay personas con 20.000, 50.000 o 100.000 euros de deuda que pueden quedar exoneradas completamente y volver a tener acceso al crédito, al emprendimiento o a contratar un simple seguro y no figurar en listados de moroso. Se trata sobre todo de volver a vivir una vida sin miedo a embargos ni a llamadas de acoso por parte de acreedores.

También es fundamental insistir en que no se trata de una trampa ni de una “picaresca legal”, como algunos creen. Se trata de una ley que nace del principio de segunda oportunidad recogido en la normativa europea y que busca precisamente eso: que las personas de buena fe puedan rehacer su vida.

Así que, si eres autónomo, empresario o simplemente un particular que ya no puede más con las deudas, nuestro mensaje es claro: pide ayuda, infórmate, no estás solo. La solución existe.