La Justicia ataja el intento de los Países Bajos de seguir con la pesca eléctrica

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

CIENCIA

El Tribunal de la UE dice que Bruselas no tiene por qué seguir los informes científicos

16 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Tribunal de Justicia de la UE ha desestimado en su totalidad el recurso que los Países Bajos interpusieron en el 2019 contra el reglamento del Parlamento y el Consejo sobre la conservación de los recursos pesqueros y la protección de los ecosistemas marinos con medidas técnicas, un paquete normativo en el que se incluye la condena al ostracismo de la pesca de arrastre con impulsos eléctricos, un sistema del que los holandeses habían hecho bandera hasta que los legisladores pusieron fin a la aventura: julio del 2021.

Los Países Bajos, que en el 2006 encontraron un coladero para esquivar la prohibición que pesaba en Europa sobre la pesca eléctrica desde 1998, se revolvieron cuando ese reglamento prohibió determinadas artes o métodos de pesca destructivos: los que usan «explosivos, veneno, sustancias soporíferas, corriente eléctrica, martillos neumáticos u otros instrumentos percutores, dispositivos remolcados y palas para la recogida de corales y determinados fusiles de pesca submarina».

Los holandeses sostienen que los impulsos que usan en el arrastre son medioambientalmente mejores que el tradicional de vara y, por eso, presentaron, en octubre del 2019, un recurso contra la decisión de Consejo y Parlamento. Y explicaron precisamente eso: que para tomar la decisión la UE no se había basado en los mejores dictámenes científicos disponibles relativos a la comparación de las repercusiones ecológicas medioambientales entre la pesca con redes de arrastre con impulsos eléctricos y la pesca tradicional con redes de arrastre de vara en la explotación del lenguado del mar del Norte.

Pero ese argumento lo ataja de raíz el tribunal de la UE, que recuerda que el legislador de la Unión no tiene por qué decidir atendiendo solo a los «dictámenes científicos y técnicos disponibles», sino que tiene un amplio margen y más en el ámbito de la pesca. Así que lo que tiene que hacer el juez comunitario es «verificar si la medida en cuestión no está viciada por un error manifiesto o desviación de poder o si dicho legislador no se ha extralimitado manifiestamente en su facultad discrecional. Y lo cierto es que, al analizarlo, resulta que los Países Bajos no demuestran el carácter inadecuado de las medidas técnicas en cuestión. Es cierto que los dictámenes científicos que aportan resaltan algunas ventajas de la pesca con redes de arrastre eléctricas frente a la pesca con redes de arrastre de vara, pero esos mismos informes admiten que aún no se han evaluado plenamente una serie de riesgos residuales relativos al arrastre con impulsos eléctricos.

Sin pruebas de su inocuidad

Y no solo eso, si bien los estudios científicos y técnicos disponibles contienen «apreciaciones en ocasiones discrepantes sobre el alcance de las repercusiones negativas de la pesca mediante impulsos eléctricos, ninguno afirma, contrariamente a lo que sostienen los Países Bajos «que dicho método sea inocuo para el medio ambiente. Es más, había indicios de que las descargan provocaban lesiones a los lenguados.

Tampoco convencieron los holandeses con el argumento del carácter innovador de la pesca con redes de arrastre con impulsos eléctricos, pues aunque es cierto que uno de los objetivos de la UE es promover el progreso científico y técnico, eso no significa que el legislador esté obligado «a trasladar a un acto legislativo cualquier técnica nueva, por el mero hecho de que sea innovadora».

En definitiva, que el reloj sigue contando para los Países Bajos, que tendrán que dejar de pescar con corriente a partir de julio.