Los humanos modernos llegaron a Europa 150.000 años antes de lo que se pensaba

Encuentran en Grecia un fósil de «Homo sapiens» de hace 210.000 años, el más antiguo de la especie hallado fuera de África


Sabon

La reconstrucción y análisis de un cráneo fósil, hallado en una cueva griega, revela que los humanos modernos habitaron al sureste de Europa hace 210.000 años, lo que demuestra que la salida de África del Homo sapiens se produjo mucho antes de lo que se pensaba.«Si nuestros análisis son correctos, el Homo sapiens entró en Europa 150.000 años antes de lo que pensábamos», explica Crhis Stringer, antropólogo del Centro para la Investigación de la Evolución Humana del Museo de Historia Natural de Londres, coautor de un trabajo que publica Nature. En el mismo yacimiento los científicos han encontrado también un cráneo neandertal de un individuo que vivió hace 170.000 años.

En 1978, científicos del Museo de Antropología de la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas iniciaron unas investigaciones en la cueva de Apidima, al sur de Grecia. Durante esas excavaciones se hallaron los restos fragmentados de dos cráneos fosilizados, denominados Apidima 1 y Apidima 2. Sin embargo, en ese momento, los fósiles no pudieron ser ni analizados ni datados de manera precisa ante la ausencia de un contexto arqueológico asociado.

Han tenido que pasar más de 40 años para que un equipo de investigadores, liderado por la universidad griega, haya logrado reconstruir los dos cráneos y datarlos mediante modernas técnicas de radiometría. Los expertos han realizado también un análisis comparativo de la morfología y anatomía entre ambos restos.

Los resultados revelan que Apidima 1 pertenecía a un Homo sapiens, con una mezcla de rasgos de humanos modernos y primitivos, que vivió hace unos 210.000 años, mientras que Apidima 2 era un neandertal de hace unos 170.000 años. El estudio sugiere que ambos grupos humanos estuvieron presentes durante el Pleistoceno Medio: primero la población temprana de Homo sapiens, seguida de la neandertal.

Hasta ahora, el fósil humano más antiguo que se había hallado fuera de África se encontraba en Israel, donde los científicos descubrieron un fragmento de mandíbula perteneciente a un humano moderno que vivió hace entre 200.000 y 175.000 años.

«Se trata de la presencia más temprana conocida de Homo sapiens en Eurasia, lo que indica que el comienzo de la dispersión de los humanos modernos primitivos fuera de África se produjo mucho antes y llegó mucho más lejos de lo que se pensaba hasta ahora», precisan los autores, liderados por la investigadora Katerina Harvati de la Eberhard Karls University of Tübingen (Alemania), que apoyan la hipótesis de que se produjeron múltiples dispersiones.

Los científicos revelan, además, que de esta población temprana de Homo sapiens que vivió en Grecia no ha habido descendencia, probablemente porque el grupo no sobrevivió. Aunque no haya evidencias claras,«“estos individuos perduraron durante bastante tiempo, durante varios miles de años, pero sospecho que fue una población pequeña y pudo estar sujeta a acontecimientos dramáticos y a la presión de otros grupos que llegaban a la zona. No sabemos cómo pasó exactamente», dijo Harvati.

El sureste de Europa no solo es considerado como un importante corredor de dispersión humana desde África, sino también como uno de los principales refugios glaciares de la Europa mediterránea. Es por esta razón que el registro fósil humano en esta región es más diverso que en otras zonas más aisladas y menos hospitalarias del continente, y por eso se explica la mezcla de grupos humanos.

Las evidencias de ADN antiguo sugieren que el contacto con el linaje neandertal también puede haber ocurrido durante el Pleistoceno Medio.«Fue un escenario complejo de dispersión de poblaciones y posiblemente de contactos», concluye Harvati. El contacto, y probablemente también el cruce, entre humanos modernos y neandertales pudo, por tanto, producirse también mucho antes de lo que se pensaba. Pero, de momento, es una hipótesis que deberá contrastarse con nuevas pruebas.

El «Sapiens» inició la conquista del planeta mucho antes de lo pensado

r. romar

Un fósil hallado en Israel revela que el hombre moderno salió de África 60.000 años antes de lo que se creía

«He visto un fósil de Sapiens tremendo, de libro». A la paleoantropóloga ourensana María Martinón Torres, actual directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, no le falló el olfato. Fue hace seis años cuando el investigador Israel Herskovitz le enseñó un fragmento fósil de maxilar izquierdo, con sus ocho dientes, en su despacho de la Universidad de Tel Aviv. Había sido hallado en la cueva de Misliya y Herskovitz requirió la colaboración de Martinón y del también gallego José María Bermúdez de Castro, dos de los mayores expertos mundiales en dentición fósil, para identificar a qué especie correspondía una reliquia que se creía excepcional. La sospecha, después de varios años de análisis de todo tipo, se acaba de confirmar en un estudio publicado en Science: es la huella del primer Homo Sapiens que salió de África. Y lo hizo 60.000 años antes de lo que se pensaba. El maxilar se ha datado en un rango de edad comprendido entre 177.000 y 194.000 años, lo que sugiere que la primera migración de nuestra especie fuera del continente africano se produjo mucho antes de lo conocido.

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