Murray Gell-Mann, el hombre de los cinco cerebros que descubrió la partícula más elemental de la naturaleza

Conmoción en el mundo de la física tras el fallecimiento del Premio Nobel, inventor teórico de los quarks

Murray Gell-Mann, en una conferencia ofrecida en Santiago en el 2005
Murray Gell-Mann, en una conferencia ofrecida en Santiago en el 2005

redacción | la voz

Murray Gell-Mann (Nueva York, 15 de septiembre de 1929-Santa Fe, 24 de mayo de 2019), considerado como una de las grandes leyendas de la física contemporánea, falleció el pasado viernes a los 89 años en su casa de Santa Fe (Nuevo México). Ganador del Premio Nobel de Física en 1969 por el descubrimiento de los quarks, las partículas más elementales de la materia, el estadounidense fue uno de los grandes prodigios de la ciencia del siglo XX y sus descubrimientos resultaron vitales para apuntalar la física de partículas, una de las áreas de la investigación más en boga en los últimos años y conocida para el gran público por los estudios que se realizan en el Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra, el LHC.

Gell-Mann era un gran físico, pero en realidad era un sabio cuyo interés abarcaba todos los campos del conocimiento. Así lo acaba de reconocer en un comunicado el Instituto de Santa Fe, quien subrayó del investigador que, pese a su contribución a la física, siempre quiso comprender «la cadena de relaciones» que conectan las leyes universales de la física con sistemas complejos como la economía y la cultura humana. De hecho, en su obra El quark y el jaguar. Aventuras en lo simple y lo complejo, publicada en 1994, abordaba desde lo más simple y pequeño de la materia hasta el mecanismo vital de los mamíferos.

Murray, una leyenda viviente de la física contemporánea, era conocido como el hombre de los cinco cerebros. No en vano fue un niño prodigio, un auténtico superdotado. A los 15 años se matriculó en la Universidad de Yale y con 21 ya era doctor en el Instituto Tecnológico de Massachussettss, el mítico MIT. Hablaba 13 idiomas de forma fluida y ha investigado en temas tan diversos como arqueología, ornitología, psicología, literatura, historia, evolución de los idiomas, teoría de la complejidad y, por supuesto, muchas ramas de la física teórica.

La noticia de su muerte conmocionó al mundo científico, que reconocieron en él a un maestro. Su recorrido vital también lo trajo a Galicia, donde en el 2005 fue invitado a ofrecer una charla en Vigo dentro de la iniciativa Camiños da Concordia, promovida por la Xunta. «Antes se pensaba que lo más elemental eran los protones y los neutrones. Ahora son los quarks», dijo en una entrevista concedida a La Voz tras ofrecer una conferencia en la que defendió la teoría de las supercuerdas.

«Las supercuerdas son como la UE»

E. Vázquez Pita

El descubridor de los quarks, las partículas más elementales de la naturaleza, rompió su silencio en Vigo para defender la teoría que ha revolucionado la idea del Universo.

El premio Nobel, autor de El quark y el jaguar, está sentado de brazos cruzados y enfurruñado en el vestíbulo del Centro Cultural Caixanova para participar en la serie Ciencia y medio Ambiente, Caminos de Concordia, organizado por la Xunta. Su conferencia sobre el pensamiento creativo del joven Einstein comienza dentro de quince minutos pero se niega a conceder entrevistas a los periodistas. «Estoy muy cansado», alega el descubridor de los quarks, las partículas más pequeñas que existen. «Esa teoría data de hace 30 años. Ya he hablado mucho sobre ella». En un último intento, la prensa le tienta con la búsqueda de la piedra filosofal que más apasiona a los físicos desde hace un siglo. -Nuestros lectores están muy interesados en conocer los últimos avancez sobre la unificación de las cuatro fuerzas que actúan en el Universo, tanto la gravedad como la que mantiene unida el núcleo de un átomo. -(Refunfuña) Me temo que debe haber más de cuatro fuerzas. -¿Más? ¿En serio? -Puede que haya infinitas fuerzas. Aún no lo sabemos. -¿Dónde buscan la quinta o sexta fuerza? -Puede que desempeñen su actuación a un nivel de energías muy elevadas o a nivel de las partículas elementales. -¿Hay algún avance para unificar la física? -Gran parte del avance tiene relación con la teoría de supercuerdas que trabajamos en el Instituto Técnico de California entre 1972 y 1984. Allí establecí una reserva natural para los teóricos que defendían esta teoría en vías de extinción. Pero eso sucedió hace tiempo y yo no realicé el trabajo. -¿Qué consecuencias tendría esto para la comprensión del Universo? -Hay que esperar a que se complete la teoría de las supercuerdas. Una de sus características es que debe haber para cualquier partícula elemental conocida otra que sea su socio y con estadísticas opuestas. Por ejemplo, el fotino querría estar en el mismo estado que el fotón. Para localizar a estos supersocios se ha construido en Ginebra el LHC, un gran colisionador de partículas. -¿También será posible localizar la enigmática materia oscura que existe en el Universo y que nadie ve? -Una posibilidad es que, al menos, una porción de esa materia oscura pueda consistir en los ya mencionados supersocios como el fotino. -Su conferencia trata sobre Einstein. ¿Siguen vigentes sus teorías? -¿A qué teoría se refiere? -A la teoría general de la Relatividad. -(Sonríe). Sí, la teoría de Einstein es básicamente correcta. Existe ahora una idea muy atrevida que consiste en que la gravedad podría verse afectada por fuerzas que actúan a escasos milímetros de distancia. -¿Qué pensó al descubrir que existían partículas más pequeñas que los átomos llamadas quarks? -Los quarks no cambiaron nuestra visión pero nos permitió avanzar entorno a la fuerza fuerte que une el núcleo atómico. Antes se pensaba que lo más elemental eran los protones y los neutrones. Ahora son los quarks. -¿Sospecha que aún pueda existir materia aún más minúscula? -No lo sabemos. Puede que no. -¿Realmente, usted cree en la compleja teoría de las supercuerdas? -(Indignado). He hecho todo lo posible para apoyar esa teoría aunque los conocimientos que tenemos aún no son suficientes. -¿Es posible que la gente común entienda la teoría de las supercuerdas? -No es difícil de comprender para un ciudadano inteligente. Esa teoría es tan buena idea como la idea de la UE pero ninguna de las dos está completa.

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