Manuel Collado: «No investigamos para vivir mil años, sino para tratar las enfermedades»

El jefe del Laboratorio de Células Madre, Cáncer y Envejecimiento del Idis estudia la base común entre el envejecimiento y varias patologías, lo que abre una nueva vía para combatirlas


redacción / la voz

Envejecimiento, cáncer y muchas otras enfermedades comparten una base común. Las células dejan de dividirse. No mueren, se apagan y su acumulación es lo que produce el daño. Identificar cómo eliminarlas es lo que podría aportar nuevos tratamientos frente a distintas patologías y, ¿por qué no?, revertir el envejecimiento. Es lo que se conoce como senescencia celular, una de las áreas pujantes de investigación en la que trabaja Manuel Collado (Madrid, 1969), jefe del laboratorio de Envejecimiento, Cáncer y Células Madre en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (Idis). Collado ofrece hoy (19.30 horas) una charla sobre La búsqueda de la fuente de la eterna juventud en la Domus de A Coruña, organizada por la Fundación CorBI en colaboración con los Museos Científicos Coruñeses y el Muncyt.

-Vivir mucho más y mejor, algo que parecía imposible, pero que ahora se ve más cerca. ¿Es así?

-Pues fíjate que yo toda mi vida en las charlas que daba sobre posibles terapias antienvejecimiento siempre terminaba diciendo que era todo falso. Pues ahora tengo que decir que me estoy convenciendo de que sí puede haber cosas y de que en los últimos años se ha avanzado mucho en entender cuál puede ser la base del envejecimiento y en posibles soluciones que pueden ser efectivas.

-Pero no prometen casi la inmortalidad, como aseguran algunos gurús cuestionables.

-No, no. No trabajamos con esa idea de que vamos a vivir mil años, sino con la de poder tratar de manera efectiva enfermedades que están asociadas al envejecimiento, que todas tienen una base en común que cada vez entendemos mejor cuál es.

-Artritis, fibrosis, degeneración, ateroesclerosis, cáncer, envejecimiento. ¿Son las células senescentes su nexo común?

-En estas y otras enfermedades poco a poco vemos que tienen una base común con el proceso del envejecimiento celular. Y lo que hasta ahora eran teorías de laboratorio han recibido un espaldarazo enorme con los últimos resultados en los que vemos en modelos animales que podemos eliminar esas células senescentes y que ello tiene un efecto terapéutico tremendo. Vemos que paliamos esas enfermedades y que revertimos incluso el envejecimiento.

-¿Cuál es la estrategia para eliminar las células senescentes?

-No hay que impedir que se produzcan, porque son necesarias como protección frente al cáncer, sino eliminarlas una vez que se han producido. La acumulación es la que produce el envejecimiento y muchas enfermedades asociadas y hoy en día tenemos pruebas básicas en laboratorio y con medicamentos de que podemos atacarlas.

-Simplifiquemos, ¿habrá una pastilla contra el envejecimiento?

-Es una forma de plantearlo con una simplicidad que a lo mejor no se ajusta a la realidad, que estará más relacionada con un tratamiento de una enfermedad asociada al envejecimiento. Por ejemplo, ahora mismo hay muchísimos esfuerzos en fibrosis pulmonar, que es devastadora y para la que no tenemos cura. Si logramos una pastilla que elimine las células envejecidas que causan la fibrosis, pues se curará. No investigamos una pastilla para convertirnos en un bebé, sino para tratar de una manera común muchas enfermedades.

-En 20 años, ¿a dónde llegaremos?

-Sabes que a los científicos no nos gusta dar plazos, pero lo que sí se puede entrever es la posibilidad de desarrollar fármacos que sean eficaces frente a muchas enfermedades que tienen el envejecimiento como base común, y que eso nos permita llegar a edades avanzadas con mucho mejor estado de salud.

-Usted es investigador y un azote contra las pseudociencias. ¿Hasta qué punto le resulta descorazonador que vayan ganando terreno frente a la evidencia científica?

-Habría que diferenciar dos cosas. Una es la de los que te intentan vender falsas terapias, que me parece criminal. Pero parece que poco a poco vamos despertando y reaccionando, aunque se necesite una actitud más clara por parte de las autoridades.

-¿Y la otra?

-Los charlatanes y falsos profetas que van vendiendo que vamos a vivir 1.000 años o que nunca vamos a morir. Y con esto te pongo un nombre muy claro: José Luis Cordeiro, un charlatán profesional, sin ninguna formación médica, que se inventa su currículo y que va proclamando estupideces que la gente está deseando comprar. Lo grave es que lo hacen pensando que están ante una autoridad científica, y realmente no es nadie. Este tipo he visto que lo acaban de invitar a Santiago a una charla en la Maker Faire, en la Ciudad de la Cultura, en la que se habrán gastado una pasta tremenda con dinero público. No viene un científico serio de primera línea, como López Otín, Manuel Serrano o María Blasco, y traen a este tipo que seguro que les saldrá mucho más caro y que no es nadie.

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