Una rapa tradicional pero científica

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CIENCIA

La parroquia de Carballo, en Friol, organizó una jornada de marcaje en la que también se sanearon las 50 reses reunidas

27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Voz La asociación vecinal que rige el monte en mano común de la parroquia de Carballo, en Friol, organizó ayer su rapa das bestas para cortar las crines y separar a los potros, pero también para controlar sanitariamente a sus 50 caballos.

Nada más llegar al curro, en medio de un precioso bosque de pino autóctono de 300 hectáreas en el que viven los caballos en libertad, los espectadores ya percibían que aquello no era solo una rapa tradicional. El foso para encerrar los caballos está formado por postes y tablones bien perfilados, de madera tratada y colocación precisa, que permite manejar a los caballos con seguridad total para el espectador, que puede ver la faena desde una tribuna elevada y separada. Pero además, el vallado de madera tiene una manga de manejo, una especie de paso estrecho, en el que se pueden meter los caballos de uno en uno para poder inmobilizarlos y practicarles las labores necesarias. Y en este caso, las labores eran muchas más que la corta de las crines y la retirada de los potros, ya que la asociación vecinal tiene en marcha un proyecto científico de control que dirige el veterinario y miembro de la comunidad vecinal Jesús Sánchez. Él y otros colaboradores tomaron muestras de sangre de todos los animales, y también de heces, para poder controlar la sanidad y la salud completa de cada res. Para ello, los loitadores tuvieron que hacer una inmobilización muy precisa de las bestias, ya que que el veterinario necesitaba acertar con la vena para extraer la sangre. A la mayoría de los caballos se lo hicieron en la manga de manejo, pero reservaron algunos para el estilo tradiconal: los mozos peleando hasta tumbarlo. Aunque esta modalidad, entraña riesgo de llevar una coz o un bocado, los jóvenes no quisieron perder la oportunidad de luchar.