Cronología de un delantero que pasó de renovar como piedra angular del proyecto y ser designado como uno de los capitanes, a plantarse a 24 horas del debut en Salamanca y desvincularse el último día del mercado
01 sep 2026 . Actualizado a las 22:48 h.Nico Reniero ya es historia en el Club Deportivo Lugo. Delantero y club han puesto fin al contrato que unía a ambas partes en el último día del mercado de fichajes veraniego y el Lugo ya lo ha hecho oficial.
El arranque liguero de la temporada 2026/2027 para los del Anxo Carro prometía ilusión, pero terminó por desatar el primer gran incendio del fútbol gallego de Primera Federación. A menos de 24 horas de que el balón echase a rodar en el Estadio Municipal Reina Sofía frente a Unionistas, el CD Lugo se vio sacudido por una insubordinación inesperada cuando Nicolás Reniero decidió de manera unilateral no subirse al autobús de la expedición albivermella. Por suerte para los intereses colectivos, su decisión no afectó en lo deportivo y el equipo pudo sacar el partido adelante en Salamanca con gran solvencia.
El desencadenante de todo el expediente Reniero saltó este sábado a través de una nota de prensa oficial en la que la entidad comunicaba que el delantero argentino no se había presentado a la convocatoria sin alegar ningún motivo justificado. Ante la gravedad de los hechos, el club fue tajante al anunciar que se reservaba el derecho de adoptar las medidas disciplinarias correspondientes. La espantada de su referente ofensivo dejaba al técnico Borja Fernández ante un rompecabezas táctico de urgencia para configurar su once en la jornada inaugural, una situación que resolvió alineando a Guille Berzal en punta en el once titular y que el ex del Oviedo aprovechó con un gran partido y gol incluido.
Regresando al sábado de la discordia, nada hacía presagiar un desenlace tan drástico a tenor de los movimientos estivales. Tras una notable campaña anterior en la que firmó 10 dianas siendo el segundo máximo realizador del equipo por detrás de Unzueta (hoy jugador del Mirandés) y dejando goles de bellísima factura como los anotados frente al Pontevedra o al Celta Fortuna, el Lugo movió ficha pronto. En mayo, la directiva anunció su renovación con un objetivo claro: anticiparse al mercado, ilusionar a la parroquia lucense y situar al ariete argentino como el faro del nuevo proyecto. A pesar de los rumores insistentes que circularon semanas atrás sobre un hipotético deseo del futbolista de regresar a su país, la normalidad parecía reinar en la caseta.
Reniero se ejercitó como uno más hasta el último entrenamiento previo al debut en liga y rindió a su nivel durante los amistosos de preparación, siendo una de las referencias en ataque del equipo con dos goles, incluyendo el gol de la victoria en el último test estival ante el Ourense CF. El espaldarazo definitivo a su estatus llegó este mismo 28 de agosto, un día antes de su espantada, cuando la entidad lo designó oficialmente como uno de los cuatro capitanes del primer equipo.
Un posible caso de salud mental
La fe ciega de la dirección deportiva en la continuidad de Reniero propició además la salida como cedido de Teofilovic rumbo a la SD Compostela el pasado 25 de agosto. La marcha del otro nueve específico de la plantilla dejaba al cuerpo técnico sin margen de maniobra. A la tensión deportiva se le añade un ingrediente complejo en los despachos: la agencia de representación del atacante, Chromo Agency, guarda vinculación directa con el presidente del CD Lugo, Ronald Baroni.
Si bien el máximo mandatario albivermello no se ha pronunciado públicamente, sí lo hizo la cúpula ejecutiva durante el choque en tierras salmantinas. Este domingo, el director general del club, Adrián Raguza, atendió a los micrófonos de la Radio Galega para arrojar luz sobre el asunto. Raguza confirmó que las causas de la ausencia del futbolista están vinculadas a un caso de salud mental, aunque no ocultó que no se trata de un episodio aislado. Reconoció de forma implícita un historial de indisciplina al desvelar que el delantero ya es reincidente al haber faltado a convocatorias o entrenamientos hasta en dos ocasiones anteriores.
A pesar del terremoto institucional, el equipo logró sobreponerse sobre el césped del Reina Sofía firmando un meritorio triunfo ante Unionistas. Tras el encuentro, el vestuario albivermello quiso marcar una línea roja clara. El entrenador Borja Fernández se mostró muy tajante al valorar el caso Reniero: «El que quiera estar que esté y el que no, fuera», sentenció el técnico, priorizando el compromiso del grupo sobre cualquier nombre propio. En la misma línea se expresó el capitán Álex Gallar, señalando que el plantel se abstrae de «comportamientos que no le van a sumar al grupo».
El desenlace de la crisis ya es una realidad y Reniero y el Lugo han separado sus caminos. Con el mercado de fichajes expirando a las 23:59 horas de este martes, la dirección deportiva trabaja a contrarreloj para incorporar de forma inminente a un defensor y a un nuevo delantero centro que aporte soluciones a Borja Fernández ante un campeonato que ya no espera por nadie. Mientras tanto, el futuro del bueno de Reniero parece estar en el Ferro Carril Oeste argentino.
Los expediente X del fútbol gallego no profesional
Con este episodio, la escuadra amurallada inaugura la temporada encabezando la nómina de expedientes X de la categoría. La insubordinación de Reniero evoca inevitablemente otros casos recientes de rebeldes en los equipos gallegos de la categoría: la pasada campaña, el Pontevedra sufrió la insubordinación de Dani Selma en pleno partido tras asumir por su cuenta el lanzamiento de dos penaltis sin permiso. Los granates también sufrieron al comienzo de la competición un caso de negativa a jugar de uno de sus fichajes estrella, Pablo Hervías, que no llegó ni a debutar en liga y se marchó rescindido en enero. Un peldaño por debajo, en la UD Ourense, el propio Borja Fernández vivió en primera persona un caso en el equipo que entrenaba. Una noche de desenfreno telegrafiada por redes sociales y protagonizada por el madrileño Víctor Gamarra terminó con la rescisión inmediata de su contrato.