Duelo de entrenadores debutantes entre Borja Fernández y Javi Medina. Nicolás Reniero decidió borrarse del partido antes de salir de viaje
30 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Lugo levanta el telón de una nueva temporada con la obligación de empezar a convertir en la competición todo lo trabajado durante el verano. El conjunto albivermello visita este domingo, a partir de las 19.15 horas, el estadio Reina Sofía para medirse al Unionistas de Salamanca en la primera jornada de Primera Federación. Será, además, el primero de los dos desplazamientos consecutivos con los que el equipo lucense inaugurará el campeonato.
No es un estreno cualquiera. Arranca oficialmente la era Borja Fernández, que se sienta por primera vez en partido oficial en el banquillo del Lugo, y lo hace al frente de un proyecto construido con la mirada puesta mucho más arriba que la permanencia. El propio técnico ha destacado que el equipo llega en un «punto óptimo» después de una pretemporada que considera satisfactoria.
Sobre el papel, el duelo enfrenta a dos equipos con puntos de partida y aspiraciones diferentes. El Unionistas afronta de nuevo el curso con la salvación como primera referencia, mientras que el Lugo debe asumir la responsabilidad de pelear por objetivos ambiciosos. La lucha por el ascenso no solo aparece como una posibilidad, sino como el horizonte natural de un club que no debería conformarse con asegurar su continuidad en la categoría.
Al otro lado estará un Unionistas que es, por méritos propios, uno de los grandes supervivientes de la Primera Federación. El conjunto salmantino afronta su sexta temporada consecutiva en una categoría que nació precisamente cuando el club se incorporó a ella, convirtiéndose así en el decano de la competición. Su capacidad para mantenerse año tras año, pese a manejar habitualmente uno de los presupuestos más modestos, forma parte ya de su identidad.
Esta temporada, además, lo hace con una profunda renovación. Javi Medina ha tomado las riendas de un equipo prácticamente nuevo y ha tenido que aprovechar las seis semanas de preparación para inculcar sus conceptos y construir una identidad. El joven técnico (32 años), que anteriormente pasó por los cuerpos técnicos del Betis Deportivo y Antequera y dirigió a ambos conjuntos en Primera Federación, afronta ahora su primera experiencia al frente de Unionistas.
Y la propuesta que quiere desarrollar no invita precisamente al conservadurismo. Medina pretende un Unionistas protagonista, presionante y con el balón como herramienta para dominar los partidos. En la previa del encuentro ha definido el choque ante el Lugo como un posible partido abierto y ha insistido en su intención de presionar en campo contrario.
Ahí aparece una de las claves del estreno: dos equipos que hablan un idioma futbolístico parecido. El Lugo de Borja Fernández también quiere construir desde la posesión y someter al rival a partir de la iniciativa. El Reina Sofía puede convertirse, por tanto, en el escenario de una batalla por imponer quién consigue manejar mejor aquello que ambos consideran su manual de estilo.
Plantillas sin cerrar
El mercado tampoco se ha cerrado para ninguno de los dos protagonistas. En Lugo, las operaciones de entrada y salida continúan formando parte de la actualidad de un proyecto que todavía puede experimentar cambios antes del cierre del mercado.
En Salamanca, mientras tanto, uno de los nombres propios de estos últimos días es Jonathan Biabiany. El atacante francés, con pasado en clubes como el Inter de Milán o el Parma, aparece en el tramo final del mercado como una posible pieza de interés para el conjunto charro.
Unionistas, eso sí, llega al estreno con todos sus futbolistas disponibles. En el Lugo, Borja Fernández tendrá alguna dificultad añadida. Chiqui y Ulloa llegan justos, aunque estarán en disposición de formar parte del equipo. No estarán Arturo Palma, Simón Luca, Jorge González o Mario Nájera, tampoco Samanes ni Gabri Costa.
Pero la ausencia más notable es la de Nicolás Reniero, quien a última hora de la tarde del sábado decidió borrarse del partido sin darle explicación a su club, dejando a Borja Fernández sin delanteros para el estreno y al club meditando posibles acciones disciplinarias.
Dos veranos que dieron sus frutos pese a todos los cambios
La pretemporada ha dejado argumentos para que tanto salmantinos como lucenses afronten el debut con confianza. Unionistas cerró sus siete amistosos con un balance de cuatro victorias y tres derrotas, pero sobre todo llega al partido después de encadenar tres triunfos consecutivos. El buen momento de los locales se completa con un dato especialmente significativo: no recibieron ningún gol en esos tres últimos encuentros de preparación. Una circunstancia que alimenta la confianza de un equipo todavía en fase de construcción, pero que ha ido mostrando una evolución creciente conforme avanzaba el verano.
El Lugo tampoco tiene motivos para renegar de su preparación. El nuevo entrenador y la más de una decena de caras nuevas incorporadas este verano han dispuesto de varias semanas para ir construyendo un bloque al que todavía le queda margen de crecimiento, pero que ha respondido bien a las exigencias de la preparación. Los tres últimos amistosos dejaron igualmente un balance positivo, aunque todos ante rivales de inferior categoría.
Estos amistosos no suman puntos, pero sí ayudan a afianzar la idea y creer en ella. Ambos equipos llegan al debut del domingo con la sensación de haber avanzado en la dirección correcta.
Un árbitro que deja un buen recuerdo en los albivermellos
El encuentro estará dirigido por el vasco Ekaitz Ikiñi García, colegiado de 31 años que afronta su segunda temporada en la categoría. Un árbitro de balance muy positivo para los lucenses.
La pasada campaña dirigió al Lugo en tres ocasiones y en las tres ganó el conjunto lucense: ante Pontevedra, Guadalajara y Mérida. Un pleno que convierte al colegiado en una figura de grato recuerdo para los intereses visitantes.