El fútbol y sus contrastes

CDLUGO

Álex Balboa trata de avanzar encerrado por tres jugadores de la Ponferradina.
Álex Balboa trata de avanzar encerrado por tres jugadores de la Ponferradina. Manuel Guede Lamas

01 feb 2026 . Actualizado a las 22:36 h.

El fútbol, como cualquier otro deporte tiene mucho de contraste. Es complejo y simple al mismo tiempo, es fiable y desleal a la par, es agradecido e ingrato por momentos. Esta vez tocó lo complejo, lo desleal y lo ingrato. Este Lugo llamado a ser protagonista en esta categoría, persigue desde el primer partido entrar en la zona noble, ese grupo distinguido y elegido al que optan normalmente antes de empezar la temporada no menos de quince equipos. Se le resiste ese momento, está cerca en las últimas semanas, pero en el instante definitivo no logra alcanzarlo. Quizás sea producto en parte por la ansiedad, la inquietud, la intranquilidad que provoca no haber estado en ese grupo de cabeza aún.

Recibía a la SD Ponferradina, todo un clásico, los bercianos llegaron a Lugo disfrazados de equipo con dudas por una clasificación que no correspondía con su potencial demostrado en los últimos años. Nos engañó a todos y salió del Anxo Carro con la vitola de aspirante al play off sin ninguna duda.

El caprichoso fútbol cambió la inercia de resultados de la primera vuelta, de repente ganas todo fuera, de repente pierdes todo en casa. Lo peor del fútbol y de la vida es instalarte en las dudas especialmente cuando en el mejor de los escenarios para brillar, tu casa, pierdes la aureola de la solidez, de la firmeza.

La frustración vivida en este derbi de Os Ancares, en el césped y en la grada, suceden porque las expectativas de partida estaban sustentadas por el optimismo y el entusiasmo que va creciendo desde el momento justo del final del partido de la jornada anterior. Nada nuevo, nada que no resulte familiar, pero hace daño en el instante. En la impotencia de los futbolistas por no refrendar con un triunfo su buen momento y en la grada por la imposibilidad de adelantar posiciones y entrar de manera definitiva en el grupo de los mejores.

Queda continuar y también revisar cosas. Queda adaptar y acoplar un mercado de invierno más alterado de lo esperado, las incorporaciones son de calado y afectan directamente a la estructura táctica. De lo positivo, el equipo con mayor o menor acierto se entregó sin descanso, la actitud, materia donde se debilitan los equipos, por donde comienzan las vías de agua, mantiene una imagen intachable. Irreprochable el esfuerzo físico en inferioridad numérica. Recuperarse de un mal resultado solo depende de tu disposición a la hora de afrontarlo. El fútbol es tan caprichoso que se permite trasladar las dudas de un equipo a otro en tan solo noventa minutos. Un virus incontestable que ataca de manera cruel en momentos centrales como ayer y cuya única vacuna es volver a ganar. El fútbol tiene algo bueno, la oportunidad solo está a siete días de distancia.