El Lugo gana con el mono de faena en el barrizal del Sestao (0-1)

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Oskar_Matxin_Edesa

Willy Ledesma marcó las diferencias en Las Llanas en el segundo período, tras una primera mitad en la que Tabuaço salvó varias veces a los albivermellos

02 dic 2023 . Actualizado a las 18:17 h.

Los viajes son una bendición para el Club Deportivo Lugo, que se confirmó en Sestao como uno de los equipos más poderosos a domicilio de toda la Primera Federación. En esta ocasión ganó con el mono de trabajo, resistiendo de manera estoica el fútbol de fuerza y encontronazos que obligaba el patatal de Las Llanas y con un gol de Willy Ledesma cuando se cumplía la hora de juego, y después de que Gonçalo Tabuaço hubiera salvado los muebles en el primer período.

El partido fue un combate sobre el barro. Un encuentro de fútbol de choque que comenzó de manera electrizante. Nada más cumplirse el primer minuto de juego ya pudo marcar el Lugo. La tuvo Thiago Ojeda luego de una buena acción trenzada por Willy Ledesma y Nacho Quintana por el costado derecho. La puso al área este último, no pudo atajar el esférico el portero local y le cayó al mediocentro albivermello, que sacó un buen disparo bien interceptado por Sergi Puig para enmendar su anterior error. Respondió el Sestao con un par de saques de esquina consecutivos sin peligro para Gonçalo Tabuaço, el principal responsable de que no se hubiera alterado el marcador en los primeros 45 minutos.

El terreno de juego de Las Llanas era un barrizal y los equipos dejaron las florituras para otro día. Predominó el fútbol directo y ahí se mueve mejor el cuadro sestaotarra, que crecía con el paso de los minutos y durante un buen trecho del primer período tuvo a los albivermellos contra las cuerdas. Luego de varias aproximaciones con ciertos agobios para la defensa visitante, el larguero evitó el 1-0 en un centro desde el carril derecho de Carbonell cabeceado por Guruzeta. Poco después fue Tabuaço el que sostuvo el empate ante Leandro Martínez y a renglón seguido volvería a lucirse el portero del equipo lucense en un remate a bocajarro de Guruzeta. Los anfitriones se echaban las manos en la cabeza por las oportunidades marradas ante un Lugo que ni transitaba ni conseguía sorprender a la retaguardia con lanzamientos en largo desde la medular y la frontal del área. Antes del descanso, Tabuaço estuvo ágil y rápido para evitar un remate de Leandro Martínez, y Willy Ledesma volvería a dar señales de vida en el ataque del Lugo con un fuerte disparo desde unos 25 metros que desvió a córner Sergi Puig.

Munitis movió ficha en el descanso. Dio entrada a Leandro Antonetti en lugar de un desaparecido Antoñín y el canterano ya estuvo a punto de marcar a los siete minutos. En un contragolpe, Nacho Quintana aguantó las embestidas de su marcador en la carrera, buscó al joven delantero puertorriqueño y este se desequilibró después de sortear la entrada de Sergi Puig.

El Lugo volvió de la caseta con otra cara. Continuaba con problemas para trenzar jugadas de mérito, pero redujo su desventaja en los duelos directos, casi siempre ganados por los de casa en el primer acto. A Tabuaço se le alivió la carga de trabajo. Cuando el partido discurría por un tramo de dominio repartido y sin sobresaltos en ninguna de las dos áreas, llegó el tanto de Willy Ledesma. Lo fabricó Adrián Fuentes en el costado derecho con una buena acción individual ejecutada en el segundo palo por el pichichi rojiblanco con un certero testarazo. El gol poco cambió. Las fuerzas empezaban a escasear y cada vez resultaba más complicado poner cierto criterio a los ataques. El Sestao no se rindió y lo intentó hasta el final. Pudo empatar en el descuento en un remate de Ibai Sanz que lamió el poste. Fue esta su oportunidad más clara desde el decisivo gol de Ledesma.