El Lugo es mucho más equipo con Pablo Clavería

Millán Gómez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

ALBERTO LÓPEZ

30 nov 2022 . Actualizado a las 20:10 h.

El CD Lugo jugó su primer partido con Fran Justo como primer entrenador. Un equipo que mantuvo la mejora de las cinco jornadas previas con Hernán Pérez, salvo esos minutos desastrosos en Andorra. Eso sí, con varias novedades fundamentales: por un lado, un sistema táctico de 4-1-2-2-1 en fase ofensiva y un 4-5-1 en fase defensiva dónde uno de los mediocampistas rotaba para saltar a la presión ayudando a Chris Ramos en ese primer esfuerzo e igualar numéricamente a los dos centrales rivales en salida de balón.

Y, por otro lado y todavía más importante, la titularidad de Pablo Clavería, un jugador absolutamente capital por su capacidad para equilibrar al equipo, para recuperar balones, para competir y con dinamismo para asociarse y llegar desde segunda línea.

El fichaje de Clavería fue un acierto sobresaliente en el pasado mercado de fichajes de enero. Elección muy importante de Mauro Pérez, entonces director deportivo, y Rubén Albés, entonces primer entrenador. Clavería jugó contra el Levante de mediocentro posicional, dónde puede jugar perfectamente, y no de interior, dónde también se encuentra cómodo. Pablo Clavería tenía un papel más secundario con Hernán Pérez con solo siete titularidades en dieciséis partidos, aunque cierto es que tuvo problemas físicos en un tramo reducido de la temporada. En las últimas jornadas sí estaba disponible y solo partió de inicio en una de las últimas cinco fechas.

El Lugo estuvo ordenado y apenas recibió ocasiones. Xavi Torres y Alberto Rodríguez estuvieron impecables en defensa y no permitieron literalmente ninguna opción a los dos delanteros que jugaron en el Levante: primero, Roberto Soldado, y, después, Mohamed Bouldini. Sí los levantinistas generaron por bandas, especialmente por derecha con Jorge de Frutos, seguramente el jugador más diferencial del Levante y, con total seguridad, el de mayor desborde. Por su parte, Miguel Loureiro apenas sufrió por izquierda.

Por otro lado, Moctar Sidi El Hacen volvió a ser ubicado en mediocampo, como interior, en su zona más habitual. El Hacen jugó más bajo, retrasó su posición. Hernán Pérez lo había ubicado como segundo punta, dónde puede compatibilizar el juego directo con Chris Ramos por sus virtudes físicas en el juego aéreo, pero es un jugador que necesita llegar desde segunda línea para generar peligro, como hizo en su primera media temporada en el Lugo. Además, El Hacen estuvo especialmente activo en fase defensiva durante la primera mitad.

A nivel ofensivo, el CD Lugo generó tanto o más que el Levante, seguramente más. Tuvo opciones para lograr 2-0 en los minutos posteriores al golazo que marcó Sebas Moyano, necesitado de ese tanto en los últimos tiempos porque desbordaba, pero no estaba preciso en la finalización. Además, el gol llega de una recuperación alta de Moyano y la cuarta asistencia de un Jaume Cuéllar que mejoró en este partido tras acumular varios encuentros donde llamaba a las puertas de la suplencia.

Preocupa la lesión de Josep Señé, que no pudo jugar por problemas de bursitis en el trocánter izquierdo. Dependiendo del grado de esta dolencia y la tolerancia al dolor del propio jugador será un período de baja u otro, pues se trata de una lesión que podría alcanzar, por norma general, hasta las cuatro o seis semanas.

Y, por último, Fran Justo solo incluyó en la convocatoria a un jugador del filial: Idrissa Thiam. Debutó como titular en la segunda jornada con Hernán y aportó una asistencia en Villarreal en la sexta fecha, pero progresivamente había perdido presencia en las listas de convocados. Su desborde y manejo de ambas piernas le convierten en un recurso valioso.